El programa, promovido a nivel nacional por el Ministerio de Agricultura y la Secretaría de Energía de la Nación, permitirá ahorrar mediante la sustitución de combustibles fósiles importados unos $2.529 millones de pesos anuales para 2016 y unos 6.200 millones de pesos para el año 2030.

El coordinador Ejecutivo del Organismo provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), Martín Gorosito, consideró que “la planificación económica ambiental y el desarrollo de energías alternativas de la provincia de Buenos Aires, es un paso cualitativo”, y subrayó que “tenemos que trabajar en la producción de energía por medios alternativos, pero a su vez dar cuenta que los beneficios extras completan un círculo virtuoso”.

En este sentido, a nivel nacional se espera triplicar la producción de energía con este sistema y se estima que para el año 2016 se convertirán un total de 1.889.153 toneladas anuales de residuos en subproductos útiles para la generación de energía, alcanzando un total de 12.515.637 de toneladas de residuos para 2030, según un comunicado oficial.

A su vez, se espera movilizar inversiones estimadas en 3.216 millones para instalar 200 MegaWatts eléctricos y 200 MegaWatts térmicos en 2016, y aproximadamente 25.700 millones de pesos para instalar 1,325 MegaWatts eléctricos y 1,325 MegaWatts térmicos en 2030, se detalló.

En cuanto al aspecto social, estamos en condiciones de estimar la generación de cientos de puestos de trabajo y mejorar las condiciones del mapa energético provincial”, puntualizó Gorosito.

Este programa está gestionado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y financiado por el Ministerio de Agricultura y la Secretaría de Energía de la Nación.