«Estos incentivos ya existían para las grandes plantas de generación pero ahora se aplicarán a los proyectos de generación distribuida, con más agilidad, menos burocracia y menor costo para financiar la energía solar en Brasil», expresa el presidente de la entidad, Rodrigo Sauaia.

Publicado el viernes pasado, el decreto estableció nuevos mecanismos para la emisión de obligaciones verdes que facilitarán financiar proyectos de infraestructura con beneficios ambientales y sociales relevantes.

Según el Ministerio de Minas y Energía, se espera que las directrices den un impulso adicional a las inversiones en fuentes de energía renovables, atrayendo más de 170.000 millones de reales en contribuciones para 2029.

En cuanto a la potencia instalada, el ministerio calcula que el decreto abre espacio para la implantación de unos 36 GW en los próximos 10 años, distribuidos en 3 GW en nuevas Pequeñas Centrales Hidroeléctricas, 25 GW en generadores eólicos y 8 GW en plantas fotovoltaicas.

La encuesta de Absolar indica que el Brasil tiene hoy en día unos 5,5 GW de potencia instalada de energía solar, y casi la mitad se refiere a sistemas de micro y minigeneración distribuida, desplegados en pequeños sistemas de hogares, empresas, industrias, productores rurales y edificios públicos.

Desde 2012, el segmento ya ha atraído R$ 14,6 mil millones en inversiones, estima la asociación.

2,8 GW de potencia instalada en Generación Distribuida

ABSOLAR destaca un nuevo hito en Brasil. “Se acaba de alcanzar la marca de 300.000 conexiones a la red que utilizan energía de generación solar distribuida FV (fotovoltaica)”, resaltó ayer la entidad en un comunicado.

De esta información, se deduce que hubo más de 69 mil conexiones nuevas en lo que va de mayo, teniendo en cuenta que hasta abril, se acuerdo a un relevamiento de la Asociación Brasileña de Generación Distribuida (ABGD), se contabilizaban 230.919 conexiones que totalizaban 2,8 GW de potencia.

En efecto, estas casi 70 mil nuevas conexiones han generado un nuevo record en Brasil.

Sin embargo, desde ABSOLAR destacan que las 300 mil conexiones totales apenas representan el 0,4% de los 84,4 millones “unidades de consumo” (residencias, industrias y comercios) que hay en Brasil.

Por lo tanto, desde la entidad avizoran la posibilidad de un amplio crecimiento de esta actividad.

“El uso de tecnología fotovoltaica en techos y suelos puede reducir los costos de energía para las empresas hasta en un 95% y ampliar la capacidad de inversión en el negocio y la generación de nuevos puestos de trabajo”, subraya el comunicado.

Rodrigo Sauaia, Presidente Ejecutivo de ABSOLAR, justificó el crecimiento de conexiones asegurando que “la energía solar fotovoltaica reduce el gasto de la población en electricidad, aumenta la competitividad de las empresas y reduce gastos de energía del gobierno, beneficiando a los pequeños, medianos y grandes consumidores del país».