La medida se propone impulsar negocios en un momento en que la devaluación del real frente al dólar aumenta los costos de los componentes para la generación con tecnología, dependiente principalmente de las importaciones de China.

Por otra parte, las pocas empresas que fabrican equipos solares en el Brasil pueden ver presionada su competitividad frente a las importaciones, que tradicionalmente ya tienen ventajas en términos de costos.

La Cámara de Comercio Exterior (Camex), del Ministerio de Economía, añadió a la lista de los llamados «ex-tarifas» una docena de módulos fotovoltaicos para energía solar, además de inversores y otros accesorios, como componentes de los llamados «seguidores», que permiten a los paneles de una planta seguir el movimiento del sol a lo largo del día para maximizar la producción.

Se beneficiaron decenas de modelos de módulos solares, incluidos los monocristalinos y bifaciales, así como algunos tipos de inversores trifásicos para sistemas fotovoltaicos y componentes utilizados en los «rastreadores», como unidades de control.

También se eximieron del impuesto de importación las bombas para líquidos utilizados en sistemas de irrigación alimentados por energía solar, según las resoluciones de la Camex.

Los impuestos de importación para los módulos solares suelen ser del 12%, mientras que los inversores pagan aranceles del 14%, por ejemplo, explicó a Reuters el presidente de la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (Absolar), Rodrigo Sauaia.

No obstante, la entidad sigue evaluando el impacto de las medidas en el mercado, confió Sauaia, señalando que se trata de docenas de artículos diferentes.

La inclusión de los nuevos artículos en la lista de productos libres de aranceles como ex-aranceles entrará en vigor el 1 de agosto.

Las instalaciones de generación solar han crecido rápidamente en el Brasil en los últimos años y ya representan unos 3 gigavatios de potencia instalada, si se consideran grandes plantas.

Aún así, la fuente representa actualmente poco menos del 2% de la capacidad en funcionamiento en el país, según datos de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), con un enorme potencial de expansión en las próximas décadas.