Esta semana se divulgó el plan energético propuesto por Marina Silva, candidata de la coalición Rede-PV a la Presidencia. El mismo contempla instalar en el país 10GW de potencia a través de generación renovable principalmente con tecnología solar fotovoltaica.

«Vamos a invertir R $ 50 mil millones en energía limpia, con capacidad de generación de 2 millones de empleos”, dijo la candidata.

La promoción de proyectos de energía renovable que promueve Marina Silva y su candidato a vicepresidente Eduardo Jorge se centra en el aprovechamiento de las condiciones naturales en el Nordeste de Brasil e impulsar desarrollos solares, eólicos y de bioenergías fundamentalmente.

Los representantes de la coalición Rede-PV, indicaron que se espera que las inversiones provengan de la iniciativa privada, a través de líneas de crédito del BNDES y bancos estatales y, en menor escala, también de la parcela reembolsable del Fondo Clima.

En principio, su programa “Un sol para todos” busca incrementar 10% la generación de energía inyectada a la red a través de solar fotovoltaica en los próximos cuatro años. 

Al 2022, las proyecciones del Ministerio de Minas y Energía de Brasil ya apuntan a que la implementación del programa vigente «RenovaBio» debe crear al menos 1,4 millones de empleos, este compromiso es asumido por la candidata, quien considera que la cifra puede aumentarse a 2 millones y que, aplicando una política activa de incentivos para la adopción de energías renovables, al 2030 se puede alcanzar los 3,9 millones de empleos directos e indirectos.

Además, el plan de gobierno que detalla directrices y prioridades indica puntualmente a apostar por la generación distribuida en sectores rurales y urbanos a través de tecnología solar fotovoltaica. (consultar directrices y prioridades)

“Nuestra meta es llegar a 1,5 millones de techos solares fotovoltaicos de pequeño y mediano tamaño hasta 2022, representando 3,5 GW de potencia operacional”, indica el documento.

Sumado a aquello, para fomentar el desarrollo de nuevas tecnologías para la reducción de costos y el aumento de la eficiencia energética, se buscarían realizar alianzas con instituciones de investigación para el crecimiento del sector junto a la academia, fomentando la innovación.

Marina Silva se ubica en las encuestas como la segunda favorita a la presidencia de Brasil detrás del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien se encuentra en prisión y estaría inhabilitado para postularse.