Borga de Transener: “Los ahorros de despacho repagarían la ampliación del sistema de transmisión”

El director técnico de la compañía explicó que el ingreso de renovables y generación térmica más eficiente amortizaría los USD 10.000.000.000 del plan de expansión del transporte de energía eléctrica en alta tensión que fue lanzado en 2023.

La falta de capacidad de transporte eléctrico se posiciona como uno de los principales cuellos de botella para el ingreso de más parques renovables en Argentina y una mayor penetración en la matriz energética del país. 

Y si bien las empresas transportistas o de distribución troncal, dentro de su contrato de concesión, no tienen la responsabilidad de ampliar el sistema, sí llevaron a cabo una serie de estudios que derivaron en la Resolución SE 507/2023 por la que el gobierno autorizó el “Plan de Expansión del Sistema de Transmisión de Energía Eléctrica en Alta Tensión” y el Plan Expansión del Sistema de Transporte de Energía Eléctrica por Distribución Troncal (ver nota).

Dicho plan prevé cerca de USD 10.000.000.000 de inversiones para ampliar la red y sumar más de 3500 MW para capacidad eólica y solar a Costo Marginal Operado (CMO) medio y alto; las cuales podrían amortizar el costo de las obras según explicaron desde la Compañía de Transporte de Energía Eléctrica en Alta Tensión Transener S.A. (Transener)

“Trabajamos con CAMMESA en evaluar los ahorros de despacho que se generarían por permitir ingresar energía renovable y generación térmica más eficiente; ya que hay lugares donde el sistema de transporte está saturado, por lo que para abastecer la demanda se usa generación ineficiente con combustibles líquidos”, manifestó Carlos Borga, director técnico de Transener. 

“Es decir que los ahorros de despacho (calculado a 10 años) repagarían la ampliación del sistema de transmisión del Plan, pero falta arrancar, la inversión inicial”, agregó el especialista durante un evento.

Dentro de dicho programa se incluyen líneas de 500 kV, como por ejemplo la LT Vivoratá – Plomer correspondiente al proyecto AMBA I, obra prioritaria de más de 500 kilómetros que iba a ser financiada por China pero que se mantuvo trabada por más de un año; o incluso la interconexión eléctrica Río Diamante – Charlone – O’Higgins de casi 487 km entre Buenos Aires y Mendoza. 

Y el mismo surgió a partir del entendimiento que algunos corredores del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y diversas ET se encuentran saturadas o próximas a estarlo, sin la posibilidad de vincular las zonas con potencial para las renovables con los grandes nodos de demanda.

Sumado a que ya hubo propuestas para realizar obras menores o grandes para incorporar capacidad verde que permita alcanzar los objetivos de participación previstos en la Ley N° 27191; considerando que en 2023 el país terminó por detrás del objetivo de tener participación renovable en, al menos, 18% del total del consumo propio de energía eléctrica y que la normativa vence en 2025, año en que Argentina debería lograr llegar a la meta del 20%. 

De todos modos, el director técnico de Transener reconoció que los ahorros de despacho no se darían desde el comienzo sino que podría serlo recién a partir del quinto año de implementación de los planes en cuestión, una vez que hayan iniciado diversas obras de infraestructura. 

“Con lo cual, haría falta la financiación para empezar los primeros cinco años y luego el mismo sistema y los ahorros de despacho que éstos generan repagarían el plan”, insistió Borga.

 

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