Abril resultó un mes para buenas noticias en materia energética renovable en Bolivia. Luego de casi dos años sin novedades de suministro e infraestructura energética relacionada a generación renovable, el pasado domingo 8 de abril se inauguró la Planta Solar Yunchara de 5 MW; además, el gobierno realizó la inspección de la Planta Solar Uyuni de 60 MW, anunció que la obra se encuentra al 60% y que en esta primera mitad del año será también inaugurada. 

Así mismo, el proyecto de planta solar Oruro de 100 MW sigue por el buen camino. De acuerdo con lo informado por el viceministro de Electricidad y Energías Alternativas, Bismar Canelas, la etapa de diseño e ingeniería estaría llevándose acabo en Oruro Fase 1 de 50 MW y, en este caso, manifestó que las obras civiles iniciarán en junio y estarán a cargo de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) y la construcción será llevada a cabo por la empresa TSK Ingeniería y Electricidad S.A.

Estos proyectos se enmarcan en el Plan estratégico institucional del Ministerio de Energías de Bolivia (consultar plan en línea) para la promoción y desarrollo energético del país. Si bien el desarrollo del sector de gas y las grandes hidroeléctricas en Bolivia son hoy los valores fuertes en la matriz energética, la apuesta por las energías alternativas renovables se prevén en crecimiento dentro de los próximos siete años.

Según informes del Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas (VMEEA), el 72% de la generación proviene de usinas termoeléctricas (GN y diésel), el 25% generación hidroeléctrica y el 3% generación con energías alternativas (biomasa, eólica y solar). Pero los objetivos previstos por el viceministerio en el Plan estratégico institucional y por el presidente Evo Morales en la Agenda Patriótica 2025 (consultar agenda en línea) determinan el compromiso por la diversificación de la matriz energética en el país, a través de la incorporación de un mayor porcentaje de tecnologías que trabajan con fuentes renovables al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Para la consolidación y desarrollo del sector energético el Gobierno nacional cuenta con sólo una Ley vigente y data de 1994 (consultar ley en línea) y, aunque impulsó decretos de incentivos a las energías alternativas, tales como el 2080 (consultar decreto en línea), no hay señales de otros proyectos de Ley para el desarrollo de la matriz eléctrica boliviana, el aprovechamiento de energías alternativas o para impulsar la oferta energética local con potencial exportable.

Sin embargo, entre otras declaraciones importantes del Ministerio de Energías, se reafirmó la intención del país de ser exportador y líder energético en la región, y vender excedentes de energía a países como Argentina (en proceso), Brasil, Perú y Paraguay (en estudio). Actualmente, según declaró a la prensa el ministro de Energías, Rafael Alarcón, Bolivia tiene una demanda interna de 1.472 megavatios y una oferta superior a los 2.100 megavatios, lo que deja un excedente superior a los 600 megavatios de energía eléctrica, por lo que este año se estarán llevando a cabo obras que generen avances para la exportación.

En este sentido, este mes se anunció que la Línea de Transmisión Juana Azurduy de Padilla de 500kV, que permitirá exportar energía eléctrica a Argentina ya estaría iniciando su construcción en el tramo boliviano y preparando las audiencias públicas para el avance sobre el tramo argentino en la segunda mitad del año. 

El plan de la línea de 500kV para la exportación de energía a Argentina iniciaría con un primer tramo de línea de unos 110km entre las subestaciones Yaguacua y Tartagal, de los cuales 40km son los que estarían iniciando la construcción en territorio boliviano, mientras que los 70km restantes deberían ser realizados en territorio argentino.