ENDE exportará hasta 700 megavatios (MW) de energía eléctrica al mercado argentino. La demanda del vecino país en una primera fase será de 100 a 200 MW. A mediados de 2017, cuando se concluya la línea de transmisión entre ambos países, se dará inicio a las exportaciones.

Bolivia tiene actualmente un excedente de 300 MW y hasta 2020 la potencia de generación remanente llegará a los 2.500 MW. En 2025 se prevé que la misma supere los 10.000 MW, de acuerdo con datos oficiales del plan del sector eléctrico 2015-2025.

Basándose en estas proyecciones, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, dijo que Argentina será el primer mercado para la energía eléctrica producida por la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

La autoridad manifestó que la construcción de la línea de transmisión entre Yaguacua (Bolivia) y Tartagal (Argentina), a iniciarse a fines de agosto de la presente gestión, tardará “entre 18 y 20 meses”, vale decir, hasta el segundo trimestre de 2017.

En una primera fase” se exportarán “entre 100 y 200 megavatios” y, posteriormente, “llegando a San Juancito, nos uniríamos al sistema nacional de electricidad de la Argentina y podríamos exportar energía entre 500 y 700 megavatios”, explicó Sánchez.

El miércoles 15 de julio, en la ciudad de Buenos Aires, los gobiernos de Bolivia y Argentina suscribieron un acuerdo para integrar los sistemas interconectados de ambos países.

Las partes acordaron que la integración energética será efectiva mediante la construcción de la línea de transmisión de 500 kilovoltios “Juana Azurduy de Padilla”, que unirá, en su primera etapa, la localidad tarijeña de Yaguacua, en Bolivia, con la de Tartagal, en Argentina. Una segunda etapa de esa línea de transmisión establece una ampliación hasta la localidad de San Juancito, de la provincia de Jujuy, de acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos de Bolivia.