Hace apenas una década, el precio del barril de petróleo se ubicaba en torno a los 25 dólares, cuatro veces menos de lo que se paga actualmente. “El incremento de los combustibles fósiles ha permitido que la biomasa tome un papel preponderante en el mercado”, resalta Horacio Pinasco, de Tecnored Consultores, empresa especializada en la generación de energía a partir de biomasa.

Por estas modificaciones en el mercado, el ejecutivo analiza que “la biomasa ha pasado a tener, tanto en el contexto nacional como internacional, un papel preponderante ”. Como positivo, aquel aumento desmedido en el precio del barril de crudo, enhorabuena provocó una mayor competitividad de los productos energéticos no convencionales, como la biomasa.

Pinasco hizo las estimaciones del caso: “El Fueloil tiene un valor de 16 (U$S/Gj) dólares por Gigajoules. Del GLP estamos hablando de 18 (U$S/Gj) dólares por Gigajoules, el gasoil más de 20 ó 22 (U$S/Gj) dólares de Gigajoules. Mientras que la biomasa cuesta entre 3 ó 5 (U$S/Gj) dólares por Gigajoules”.

Todo indica entonces que se vendrá un cambio gradual hacia un consumo biomásico por parte de los particulares, ya que, dependiendo el combustible, la diferencia de costo oscila de 4 a 5 veces más.

Sobre el tipo de políticas estatales que se están llevando a cabo, Pinasco apuntó que desde el sector público se está intentando estimular de a poco al sector privado para que estos apuesten a la utilización de biomasa para su autoabastecimiento, a través de planes de concientización, planes de planeamiento, etc., pero lamenta que aún hay cierta costumbre por parte de la ciudadanía en el consumo de combustible fósil.

Entre los beneficios, el empresario mencionó que la biomasa “está disponible en ciertos y determinados lugares del país, donde a los volúmenes hay que sistematizarlos”.

No hay todavía en la Argentina empresas que sean proveedoras de combustible biomásico”, aclaró y observó que “hay que producir una adecuación al sistema, una adecuación a los proveedores y dentro de los equipamientos de las empresas que permitan, de alguna manera, la utilización de biocombustible renovable y que pueda ser generado, con el tiempo suficiente, en el mismo lugar de consumo”.

Con sol, agua y nutrientes uno puede generar biomasa”, subrayó y con ello , aclaró, que no “es necesario pensar en que sea residual”, sino que se puede contemplar la posibilidad de prefabricación para su explotación.

Un caso paradigmático se está desarrollando en la ciudad de Freyre con la empresa láctea Manfrey, que a fines de este mes reemplazará su consumo energético de fueloil por el de biomasa, ahorrando dinero y cooperando con el medioambiente.