Hace 3 años que en la localidad El Dorado, provincia de Misiones, funciona el aserradero Establecimiento Don Guillermo. Allí cuentan con una potente caldera donde queman distintos componentes como costeros, aserrín, viruta, corteza y despuntes para la generación de energía eléctrica.

De ese modo se obtiene por hora cerca de 4 toneladas de residuos, lo que permite producir 1,8 MW de potencia, lo suficiente para abastecer el consumo eléctrico de todo el predio.

Cristian Griuber, ingeniero responsable del emprendimiento, en diálogo con Energía Estratégica considera que crecen emprendimientos como el que ellos están realizando en el Establecimiento Don Guillermo, sin embargo se muestra preocupado por la caída del precio del barril de crudo que termina perjudicando proyectos renovables, sobre todo en un país como el nuestro, tan dependiente del combustible fósil.

El especialista cuenta que actualmente toda la energía que genera la planta es autoconsumida, ya que no cuentan con conexión al tendido eléctrico, pero admite que sería más beneficioso si contaran con la posibilidad de venderla. “Sería mucho más sencillo para el sector si se establece un precio coherente del MW a partir de biomasa forestal, así, emprendimientos como el nuestro, podrían interactuar con el tendido eléctrico y podríamos vender al estado la energía producida”, destaca Griuber.

Sería un alivio no sólo desde el punto de vista de la venta de nuestra energía, sino para consumir en casos de baja producción de biomasa forestal, más allá de las ventajas de remplazar energía proveniente de combustibles fósiles por esta renovable”, concluye el experto.