SAN IGNACIO. Se está instalando una planta de producción de biomasa de origen forestal, en la localidad de San Ignacio; mediante la cual se busca conceptualmente aprovechar los residuos forestales, desde la elaboración conocida en la actividad como “chips”. Al respecto, dialogó con AgenciaHoy el ingeniero forestal e integrante del proyecto, Roberto Bobadilla.

Los residuos forestales se producen mayormente en la transformación primaria, en la industria del aserrío, dado que una planta de esta producción elabora alrededor del 30 por ciento y 50 por ciento de residuos, que los tiene que eliminar de algún modo y que generalmente los quema”, explicó el Ingeniero, agregando que las industrias que tienen capacidades tecnológicas instalaron chipeadoras, transformando esos residuos en chips para la industria celulósica, que es la gran consumidora hoy por hoy, del chip para producir energía desde calderas.

Hay plantas que elaboran chips limpios, es decir productos libres de corteza y que mediante zarandas logran ser libres también de aserrín. No obstante, los chips que se producen en las plantas de aserrío es un material energético de baja calidad, dado que están compuestos fuertemente de aserrín. “Eso disminuye la calidad del chip en su valor energético, además de ocasionar problemas en calderas. Básicamente, el gran volumen de producción de chips provenientes de los aserraderos, tiene esa calidad de productos y es minoritaria la producción de buena calidad”, detalló.

Particularmente, en la nueva planta que está poniéndose a punto en San Ignacio, no se producirá aserrín, dado que se elaborarán chips mediante una máquina que produce astillas directamente, de un tronco; especificó Bobadilla y sumó que esa sería la calidad comparativa. Es así que apuntarán, en primera medida, a la utilización más eficiente de sus propios productos y rollizos finos -que serán de pino en su mayoría; de eucaliptus en menor medida, que tiene mayor valor energético-, requiriendo al alcanzar niveles deseables de producción, la compra de madera rolliza a terceros.

¿Qué destino tienen los chips en Misiones?

La producción de chips como biomasa, tiene como destino las industrias papeleras –para la producción de energía y parcialmente para la producción de pasta celulosa-, con una demanda de alrededor de 270 mil toneladas por año.

Alrededor de 240 mil toneladas de leña se consumen en la industria primaria de la producción de yerba mate y té, en los secaderos; es así que cerca de 80 secaderos de los 230 secaderos que hay en Misiones, que migraron sus quemadores de calderas a la posibilidad de quemar chips. “La mayoría quemaba leña maciza, en tronco; pero tiene beneficios acceder al chips, porque al aumentar la superficie específica moliendo un tronco, aumenta la superficie de lo que se quema y hace más eficiente la quema de una tonelada de chips frente a una tonelada de leña”, puntualizó el ingeniero; además, que manipular el chip es mucho más sencillo que alimentar una caldera con troncos, que normalmente requieren de tareas manuales, más pesadas y de baja eficiencia.

Por otro lado, la leña que se utiliza en la mayoría de los secaderos proviene del monte nativo, “y por las regulaciones propias de las normativas nuevas, esa oferta de monte nativo va a ir disminuyendo progresivamente; incluso hay ya legislación que prohibiría a partir de este año la prohibición del movimiento de leña para estos destinos”.

Aún así, Bobadilla opinó que, de todos modos, “la Legislación no tuvo en cuenta todo un tiempo de adaptación que necesitan las industrias para ser capaces de quemar otro producto que no sea la proveniente del monte nativo, de hecho no hay suficientes cultivos forestales que se hayan hecho con ese destino. De hecho, estamos planteando la oferta de chip como el aprovechamiento de los residuos forestales, no como en otros lugares del mundo donde se generan bosques con destino a la producción de energía, que obviamente no son de pino, sino que se eligen eucaliptus y otras especies forestales que tienen mayor capacidad calórica”.

Finalmente, el ingeniero explicó que el motor del proyecto está enfocado en “darle un uso más eficiente a la propia capacidad de nuestros proyectos de producción de madera”.

Según datos oficiales, 840 mil toneladas por año de residuos forestales se generan en Misiones; aunque desde el sector se cree que serían un poco más. “Quiere decir que de algún modo hay que aprovechar eso para que no se quemen al aire libre, sino que vayan a las calderas o a los procesos industriales de producción de yerba y té”, enfatizó el ingeniero.

Fuente: Agencia Hoy.