Sondeando a los proyectos adjudicados en la última ronda de RenovAr, los proyectos de bioenergías de fase 1 y 2 son un total de 47 proyectos que suman 199,4 MW de potencia adjudicada. Sobre los avances de estos ya existen diferentes apreciaciones, algunas que motivan y otras que preocupan al sector de renovables.

 

Como apreciación positiva, el mercado de las bioenergías está en movimiento y eso le da perspectiva a los empresarios locales. “Los precios se están acomodando porque se puede tener previsibilidad, definir las posibilidades de escalabilidad y poder ser competitivo”, opinan referentes de biogás.

 

En el marco del Programa RenovAr las bioenergías fueron tomando protagonismo. Para la última convocatoria exigieron mejoras en las condiciones e incentivos a estas tecnologías en la licitación. Si bien existió un avance en la ronda 2, desarrolladores de proyectos de energía eléctrica a partir de la biomasa y el biogás consideraron que no fueron suficientes para que el sector despegue.

 

Los contratos de los proyectos de la ronda 2 aún no se cierran y esto deja en vilo a los proveedores locales que estaban esperando un mayor impacto en sus acuerdos con nuevas centrales de bioenergías a partir de este mes que se retoma la carga impositiva para equipos e insumos traídos del exterior, de acuerdo a la Ley 27.191 de Energías Renovables.

 

Hasta la fecha las bioenergías, en su gran mayoría, no tienen el financiamiento cerrado y ese sería el motivo por el cuál no se avanza en la firma de contratos e inicio de compra y construcción. Pero se habla de muchos casos, entre los que también están los proyectos que tienen el financiamiento cerrado pero no dejan en claro hasta qué punto.

 

“Por un lado, está bueno porque se ve movimiento, favorece los precios y estimula la competencia pero, por otro lado, no ves que los proyectos adjudicados esten muy apurados en avanzar con la firma de los contratos y cerrar con proveedores”, comenta un proveedor a Energía Estratégica.

 

En el sector señalan que esto podría deberse a su vez a que muchos de los proyectos de la ronda 2 acudieron por los tipos de financiamiento a través del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), no se encontraron con la respuesta que esperaban. Fuente cercana a socios de proyectos en búsqueda de financiamiento señalan que el BICE estaría complicado con la sistematización de los trámites para el financiamiento a proyectos de RenovAr y que por eso se estarían demorando el resto del proceso.

 

Una gran mayoría de los proyectos de bioenergías son los que estarían esperando a que el BICE les de financiamiento. Puntualmente lo que sucede es que “el BICE no tiene armado los formularios” para proseguir con los trámites, según comentarios de un referente en contacto con tecnólogos asociados a los proyectos.

 

Los proyectos se lo estarían tomando con tranquilidad pero tienen tiempo hasta mayo (que sería el límite para la firma de contratos) para negociar. Si bien hay proyectos que ya están armados y no dependen del financiamiento, estos serían los más grandes, contarían con espalda propia y sería óptimo que firmen contratos a la brevedad. Según referentes, como la Ronda 2.0 promete un “incentivo por escala” para estos proyectos –detallado en el Anexo 20– es preciso y recomendable acelerar la firma de contratos y la construcción.

 

Por otro lado, luego de que en la ronda 2 se hayan pedido mejoras en las condiciones para las bioenergías y que los desarrolladores no quedaran conformes, la mesa de biogás que se había conformado no se volvió a reunir. Este año tendrá posibilidades de reabrirse una mesa no pensando en el biogás para generar energía eléctrica sino para aprovecharlo como biometano y motivada en hacer gasoductos virtuales para aquellos lugares donde no llegan y desarrollar el nicho para que el biogás entre en competitividad sin necesidad de ser subsidiado.