La Liga Bioenergética de Provincias que reúnen a las provincias de Santa Fe, Tucumán, Salta, Jujuy, Córdoba y Santiago del Estero, convocó este martes a una reunión urgente para tratar la iniciativa que había presentado el Poder Ejecutivo – a instancias de la Secretaría de Gobierno de Energía de la Nación, a cargo de Javier Iguacel – para gravar al bioetanol y al biodiesel con el impuesto a los combustibles, que hasta ahora sólo alcanza a los derivados del petróleo, como la nafta y el gasoil.

La iniciativa estaba prevista para ser incorporada a Ley de presupuesto 2019 que se debatirá este miércoles en el Congreso de la Nación. Sin embargo, previo al inicio de la reunión, los organizadores tomaron conocimiento de que el oficialismo había dado marcha atrás con la medida retirándola del debate legislativo.

La reunión de la Liga Bioenergética se realizó en la Casa de Santa Fe que posee en Buenos Aires, a metros de la Casa Rosada. De la misma participaron legisladores de las distintas provincias que componen la Liga, representantes de las diferentes cámaras, y funcionarios de esas jurisdicciones. La convocatoria tenía como objetivo explicarles a los legisladores las consecuencias que traería para la industria de los biocombustibles la aplicación de los referidos impuestos.

Lea también: «La Liga Bioenergética pide a Iguacel trabajar mancomunadamente sobre el futuro de la política de biocombustibles»

En el marco de la elaboración del Presupuesto, la intención del Gobierno apuntó a gravar el porcentaje de los combustibles renovables que se comercializarían en forma voluntaria por fuera del corte estipulado, con el mismo tipo de impuesto que se aplica a los combustibles líquidos, aunque con relativas rebajas. Según se supo, el biodiesel iba a quedar con una alícuota del 92% del impuesto a los combustibles líquidos que tributa el gasoil y el bioetanol con el 74% del correspondiente a la gasolina.

Claudio Molina -director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno(AABH)– comentó a Clarín Rural luego de la reunión que “el desafío es encontrar un modelo que concilie los requerimientos existentes para una intensificación del uso de biocombustibles en nuestra matriz energética, con las restricciones fiscales de corto plazo que tiene la economía argentina”.

Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno.Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno.

 

En este sentido, la industria de biocombustibles propone analizar un aumento en el impuesto al carbono que tributan la nafta y el gasoil, en línea con las recomendaciones que están dando importantes organismos internacionales, de manera de compensar la carga tributaria que eventualmente recibirían los biocombustibles que se usen voluntariamente.

El directivo de la AABH advirtió que la propuesta se hizo «sin perder de vista que resulta contradictorio promover el mayor uso de combustibles biológicos y al mismo tiempo aumentar su carga tributaria”, aseguró el especialista.

En relación al destino de la recaudación fiscal, Molina indicó que “como los impuestos específicos a los combustibles y el dióxido de carbono se trasladan a precio, no es la industria productora de biocombustibles la que se beneficia con el encuadre tributario actual, que implica una desgravación de los biocombustibles a dichos impuestos». Y remarcó que «en definitiva, el plus que implicaría en el precio final termina pagándolo el consumidor, quien en este momento paradójicamente ha visto licuado sus ingresos”.

Fuente: Clarín.