En el segundo semestre de 2018, el sector renovable en Honduras fue enfrentado política y socialmente poniendo en riesgo no sólo millones de dólares de inversión en proyectos en etapa de construcción sino también la continuidad de gran cantidad de desarrollos sostenibles, que benefician en buena medida a la región.

Entres los conflictos atravesados, por un lado, autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) solicitaron al sector privado una reducción en los precios de venta de la energía renovable tras meses de atrasos en el pago por la energía generada (leer detalle); por otro lado, grupos de individuos ejecutaron actos vandálicos para detener cerca de diez proyectos de energía y minas en Honduras (leer detalle). No obstante, el sector privado continuó en pie y la matriz energética hondureña sigue incorporando proyectos de generación sostenibles.

En la actualidad, empresarios locales identifican una posibilidad de 700 MW renovables adicionales que pueden ser instalados en los próximos años. En tanto, ya un 61% de la matriz corresponde a energías renovables provenientes puntualmente de proyectos de tecnología hidráulica (685,45 MW), eólica (225 MW), biomasa (209,8 MW), solar (450,9 MW) y geotérmica (35 MW). Entre estos suman un total de 1606,15 MW de potencia renovable instalada que se distribuye a lo largo y ancho del país.

Para compartir un panorama amplio de este sector en Horduras, Energía Estratégica se comunicó con la Asociación Hondureña de Energía Renovable (AHER). Su presidente, la Ing. Elsia Paz accedió a una entrevista para brindar más detalles sobre el mercado local.

¿Qué nuevas posibilidades de inversión identifican en este mercado?

Ya tenemos en marcha proyectos renovables en empresas industriales que están consumiendo energías limpias a partir de paneles solares. Además, identificamos que existen claras intenciones de desarrollar nuevos proyectos a un nivel de consumo por arriba del MWh, donde determinados usuarios quieren comprar energía directamente de proyectos renovables.

¿Se enfrentan a restricciones en este caso?

La principal barrera con la que nos topamos es que el mercado está controlado por la empresa estatal que quiere mantener su poder dominante y no liberar el mercado.

¿Cómo avanza el conflicto con la ENEE? (leer detalle)

Muy bien, porque casualmente en estas últimas 24 horas se nombró a un nuevo coordinador del Gabinete Económico que es el Dr. Marlon Tábora, quien actualmente es embajador de Honduras en Washington. El mismo lidera una estructuración para restaurar la institucionalidad del sector, donde se prevé que se fortalecerá a la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), la cual ha estado subyugada a la empresa estatal que no ha querido liberar el mercado.

Respecto a los ataques que sufrieron centrales hidroeléctricas en el mes de septiembre, desde su Asociación pidieron que se “garantice las condiciones necesarias para seguir construyendo”? ¿recibieron respuesta del Gobierno? ¿cómo siguen el tema desde la AHER?

Como Asociación queremos aclarar todo este caos social que se ha venido provocando. Tenemos una oposición social que no es representativa de las comunidades, que no está trabajando en pro del ambiente, sino que es una oposición política ideológica. Por ello, surge la necesidad de clarificar a nivel nacional e internacional que estos movimientos de oposición son liderados por procesos de fondo con una búsqueda de protagonismo en este escenario, pero que no están radicando los problemas de base de estas zonas remotas rurales; mientras que, en nuestro caso, el compromiso que tenemos como sector renovable se mantiene.

Llevamos ya 20 años desarrollando proyectos verdes en Honduras con responsabilidad social y ambiental. Entendemos ahora que tenemos que preparar una defensa internacional y mediática de todo este caos que ha sufrido el país.

El año pasado suspendieron casi 5 proyectos, en donde se vieron afectados US$ 250 millones de inversiones. Lo que queremos ahora es evitar esto y ser preventivos para que esto no impacte nuevamente en las inversiones, puesto que estamos apoyando la puesta en marcha de más de 700MW adicionales en todo el país.

En este sentido, ¿en qué consiste el convenio de cooperación que tiene la AHER con el Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH)? 

Está orientado a una veeduría social, con el objetivo de que nos auditen los proyectos que tenemos en zonas remotas y certifiquen que estamos cumpliendo con los principios rectores de derechos humanos en todas las áreas: social, ambiental, educativo, entre otras. Lo que demostrará que realmente estamos comprometidos anticipadamente con todo lo que implicarán estos proyectos.

Última reunión de la Mesa Técnica Energética para definir el Plan de Acción de Reforma del Sector.

¿Mantienen expectativas positivas?

Con los cambios que se están dando, se espera que se libere el mercado, que la CREE cumpla su rol restaurando su institucionalidad y que por medio de la puesta en marcha de la política energética se regularice oportunamente al sector y se pueda liberar este mercado a nuevas oportunidades donde el gran consumidor, que ya demostró su interés, pueda seguir comprando energía renovable a los generadores privados.

¿En qué condiciones se encuentran las líneas de transmisión? ¿Hay capacidad disponible para renovables?

Cada proyecto va a tener que dar las pautas dependiendo la zona de influencia. En términos de porcentaje hay un 50% de líneas de transmisión que se encuentran en condiciones y el restante debería ser ampliado. Pero no es para todos los casos.

Hay proyectos que pueden interconectarse a la red más cercana por el tipo de capacidad instalada, pero hay otros proyectos como los de escala mayor a 10 MW a ubicarse en zonas remotas rurales para los cuales hay que crear las condiciones para su incorporación al sistema con nueva infraestructura en transmisión y ampliaciones a las subestaciones.

¿El gobierno planea realizar expansiones de la red con este propósito o va a cuenta del proyecto?

Todo esto se agrega al plan global de inversiones de cada proyecto porque hay una conciencia de que no existen inversiones nuevas, entonces cada proyecto tiene que tener un estudio específico por zona de influencia para que su generación se pueda incorporar al sistema nacional interconectado.

¿Considera que es necesaria una actualización del marco normativo actual? 

No. Creo que las leyes en Honduras reúnen las condiciones necesarias y la normativa va por buen camino. Lo que se requiere ahora es mayor voluntad política para que se implemente en la práctica.

Por otro lado, requerimos que el sector eléctrico como tal no esté tan politizado como lo estuvo en los últimos 10 años, sino que se pueda tener una estructura de técnicos y funcionarios más preparados para recibir a los nuevos proyectos y tengan criterios técnicos y económicos para tomar sus decisiones en torno al Plan de expansión y condiciones económicas del país, de modo de motivar más inversiones.

¿En este escenario de cambios qué avance destaca como positivo?

Algo importante que estamos viviendo como sector es que ahora son 80 empresas las que operan comercialmente y queremos el posicionamiento para dar a conocer las ventajas que –en materia social, ambiental y económica– el país ya está recibiendo con la instalación y puesta en marcha de estas plantas renovables a lo largo y ancho del país.

A partir de allí, queremos trabajar en el ámbito educativo para preparar al nuevo profesional a esta apertura de mercado con tecnologías renovables. Queremos apoyar a la puesta en marcha del mercado mayorista de oportunidades, para que sucedan las condiciones de venta a grandes consumidores y promover el autoconsumo como una oportunidad para que el sector ofrezca también eficiencia y estabilidad a la red.

¿Qué expectativas se despiertan para este mercado? 

Creemos que el país tiene la capacidad convertir su matriz del 61% actual en renovables a un 90%. Esto permitiría lograr las metas de cambio climático con una planificación de largo plazo. Por eso es que esperamos que a las empresas con proyectos renovables se nos evalúe no cuánto vale el kWh sino qué representa ese kWh renovable, por sus características beneficiosas para las zonas remotas en las que se encuentran; que además, de no llegar ese proyecto, no habría desarrollo ni infraestructura en esa zona del país.