El martes de esta semana, la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Senadores de Chile trató el proyecto de Ley que “promueve la generación de energía renovable” (descargar).

La iniciativa, presentada por los legisladores Guido Girardi, Isabel Allende y Yasna Provoste, Alejandro García-Huidobro y Rafael Prohens cuenta con un solo artículo: “Prohíbese inyectar al Sistema Eléctrico Nacional, a partir del primero de enero de 2030, energía eléctrica cuya fuente primaria sea la combustión de sustancias fósiles”.

Es decir que se propone que, en los próximos 8 años, toda la capacidad eléctrica instalada de Chile sea renovable.

¿Cómo lograrlo? El texto propone que el país continúe el sendero de crecimiento hacia una matriz que incorpore cada vez más fuentes limpias (a agosto del 2021 un 53,3% de la capacidad instalada en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), corresponde a energía renovables: 24% hidráulica; 17,8% solar; 9,9% eólico; 1,5% biomasa; y 0,2% geotérmica).

Pero además sostiene la incorporación de “almacenamiento” de lo generado, especialmente a través de fuentes eólicas y solares fotovoltaicas, mediante la producción de hidrógeno verde. Allí no se hace mención a baterías.

Indica que este energético obtenido a través de la descomposición del agua “cuenta con la particularidad de permitir cumplir las mismas funciones que los combustibles fósiles en la generación de energía. También permite ser aplicado en las distintas industrias del país y en la descarbonización de la industria del transporte, con un menor impacto ambiental que sus alterativas”.

La votación

Durante la votación en la Comisión de Minería y Energía del Senado el primer informe sobre el proyecto de Ley de promoción a la generación de energías renovables se aprobó con 26 votos positivos. Hubo uno negativo y ocho abstenciones.

No obstante, los legisladores resolvieron que el proyecto vuelva a la Comisión para ser debatido en particular (aunque sea de artículo único) porque eso es lo que se acordó allí.

En efecto, el proyecto permanecerá hasta el 14 de abril próximo, a las 12 horas (de Chile), para obtener nuevas indicaciones. La idea de los senadores es que los nuevos funcionarios de Gobierno puedan dar su parecer sobre la propuesta.