El texto propuesto por el diputado Villalonga (PRO) modifica la Ley 26.473 y prohíbe “la importación y comercialización de las lámparas halógenas en todos sus tipos y modelos en todo el territorio nacional” a partir del 31 de diciembre de 2019.

“Hay que potenciar un nuevo salto tecnológico en materia de luminarias. Así como en el año 2010 se prohibió la comercialización de las viejas lámparas incandescentes, y se aceleró el ingreso de las lámparas fluorescentes compactas o “bajo consumo”, ahora estamos en condiciones de dejar atrás las lámparas halógenas, las más ineficientes del mercado, ya que pueden ser reemplazadas para todos su usos por la tecnología LED. Un dispositivo LED tiene una vida útil diez veces mayor que una lámpara halógena y un consumo seis veces menor. El ahorro que se podría generar por el reemplazo de la totalidad de las lámparas halógenas en uso en la Argentina, es equiparable a la energía que generan dos centrales nucleares similares a Atucha II. Lo cual sería un verdadero alivio para el sistema energético en su conjunto” expresó Villalonga autor de la iniciativa.

Las lámparas LED consumen hasta un 50% menos de energía. Una oportunidad para reducir la demanda de energía eléctrica en los sectores residencial, comercial y público, contribuir al ahorro y a la reducción de emisiones de CO2.

Para el legislador “a través de políticas de eficiencia energética se procura hacer un uso inteligente y responsable de la energía antes que aumentar la generación. Toda acción que promueva la eficiencia en el consumo implica menor requerimiento de recursos energéticos, menos inversión en generación y distribución y un ahorro económico por parte de los usuarios finales. Es parte de las acciones para acelerar la transición energética que debemos poner en marcha”.

El texto de Villalonga busca también que el Poder Ejecutivo dicte “las medidas necesarias para facilitar la importación de lámparas de bajo consumo y tecnología LED, los componentes y/o el equipamiento necesario para su producción, reduciendo o eliminando los derechos de importación y demás tributos que graven la importación” en el marco del Código Aduanero de la Argentina.