Si bien hay estudios avanzados y tecnología como para garantizar el suministro al sistema con regularidad, tal como se observa en ciudades que se abastecen en más de un 50 por ciento a partir del recurso eólico, la imposibilidad de manejar la velocidad a la que sopla el viento y de acumular su energía, siguen siendo una limitante al desarrollo de la actividad.

No obstante esta frontera que presenta, Erico Spinadel, presidente de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE) resalta que “hay indicios alentadores de que esta limitación tiende a desaparecer en un futuro cercano, ya que en la actualidad ya han aparecido electrolizadores de capacidades del orden de los MW que pueden operar a potencia variable”.

La energía eléctrica que se desea almacenar se deriva hacia un electrolizador, que es un dispositivo en el que el paso de la corriente disocia agua en sus dos componentes: oxígeno (O2) e hidrógeno (H2). Mientras que el O2, que no tiene contenido energético, se libera a la atmósfera, el H2 se comprime para hacer más fácil su almacenamiento en un volumen más pequeño.

De esta manera se conserva en recipientes a presión hasta el momento en el que debe emplearse para generar energía eléctrica en situaciones de demanda o necesidad de gestión. “La producción masiva de Hidrógeno por electrólisis a partir de la energía eoloeléctrica ya deja de ser una quimera”, resalta Spinadel.

Este hidrógeno será entonces el acumulador de la energía cosechada del viento, ya que por varios caminos, desde su quema en turbinas de ciclo combinado hasta mediante celdas combustibles, se habrá convertido en una generador de energía eléctrica capaz de atender de por sí sólo las demandas en la media que aparezcan, esencia de todo servicio público”, sostiene el experto.

Ante los cuestionamientos contra esta técnica, Spinadel refuta que “no son válidos los reclamos de que no podemos desperdiciar el agua dulce, ya que con las celdas de combustible se vuelve a regenerar”.

Cabe destacar que Argentina está a la vanguardia en lo que a producción de hidrógeno respecta a partir de energía eólica. En poco tiempo se inaugurará una planta en Pico Truncado, Santa Cruz, que elaborará este combustible para destinar a la mezcla con GNC en hasta un 20 por ciento.

Según indicaron ingenieros que llevan adelante el proyecto “el electrolizador para la descomposición de agua es alimentado por energía eléctrica proveniente del parque eólico Romanutti,con capacidad de producción de 100 metros cúbicos normales de Hidrogeno por hora y de 50 metros cúbicos normales de Oxigeno por hora”.

La presión de salida de los gases hidrógeno y oxígeno es de 10 bar. Cada uno de estos gases se almacena transitoriamente en tanques a baja presión, para luego ser comprimido hasta 200 bar de presión.

“Por medio de un Surtidor, similar a los existentes en las Estaciones de Servicio de GNC, la mezcla combustible Hidrogeno + GNC, se cargara en vehículos. Inicialmente estos pertenecen al sector oficial de la Municipalidad y otras reparticiones de la Provincia de Santa Cruz, promoviéndose la aplicación de este novedoso combustible en la flota de autos y remises que operan en la ciudad de Pico Truncado”, informaron.

El oxígeno será comprimido en cilindros a 200 bar para ser utilizado en el sector industrial de la región de influencia de Pico Truncado, en aplicaciones médicas, para lo cual se realizaron los tramites de autorización correspondientes.

Dos características para destacar de la experiencia

El agua de proceso para los electrolizadores señalados es obtenida del subsuelo en el predio de la misma Planta, perforación de 80 metros de profundidad,  sometiéndose a un proceso de desalinización por osmosis inversa.

Esta experiencia la consideramos trascendente para la Patagonia, ya que en muchos lugares se carece de agua a nivel superficial, y de los acuíferos subterráneos aparece en varios casos con tenores de salinidad elevada. De modo que las experiencias en esta disciplina, desalinización y aplicando la energía eólica, creemos que es de destacar”, señalaron los técnicos.

Otro aspecto es el concerniente al uso eficiente y pleno de la energía primaria de origen eólico. Para ello, se busca “captar” la energía en forma de calor de baja temperatura, 50 a 80 grados centígrados, que ocurre en los electrolizadores como así también en los equipos de compresión de gases, hidrogeno, oxígeno y gas Natural.

“Para ello los compresores respectivos son enfriados por agua, como así también los equipos de electrolisis industrial y del ITBA, permitiendo por medio de lo que denominamos la UGT, Unidad de Gestión Térmica, manejando el agua caliente transferir ese calor a un conjunto de invernaderos destinados a la producción de diversas plantas”, explicaron.