Ya pasaron cinco meses desde que la Honorable Cámara de Diputados de Buenos Aires diera media sanción a la adhesión de la Ley Nacional Nº 27.424 – Régimen de Fomento a la Generación Distribuida -, pero aún se espera la decisión final por parte del Senado bonaerense. 

Precisamente el proyecto de ley bajo expediente D 169 2021 – 2022 se encuentra en estudio en la Comisión – Ambiente y Desarrollo Sostenible, donde debe aprobarse para pasar a otras comisiones y posteriormente ingresar al recinto de la Cámara Alta para su debate. 

Ante dicha demora, Alejandro Zitzer, gerente general de Aldar S.A, habló con Energía Estratégica y planteó que “las prioridades parecieran ser otras” y la importancia de la adhesión para el impulso de la generación distribuida en Argentina. 

“PBA pasa a ser clave, no sólo por ser la provincia con mayor volumen de población doméstica, comercial e industrial que existe en el país, sino que es clave para cumplir con ciertos desafíos generales, como alcanzar 1000 MW al 2030”. 

“Hay una cantidad de efectos directos e indirectos que están relacionados con la adhesión, que hacen que no se entienda por qué el Poder Legislativo provincial no termina de completar el trabajo que debe hacer en el Senado”, manifestó. 

Lo llamativo es que Buenos Aires es la segunda provincia con mayor cantidad de usuarios-generadores y potencia instalada bajo este régimen, ya que posee 165 U/G, que acumulan una capacidad de 978,04 kW; además que hay otros 123 trámites en curso por 761,32 kW. 

“A eso hay que sumarle todas las instalaciones que se han desarrollado y que ni siquiera se han transformado en usuarios-generadores, y que están dentro del valor límite de potencia de 2 MW [Anexo 1 de la ley]”, agregó Zitzer. 

Y continuó: “Hay muchos usuarios o potenciales usuarios de PBA que esperan la adhesión, que también implica formación empleo directo e indirectos, fomentar el desarrollo de empresas en el área de energía solar, tomar conciencias de los usuarios en cuanto a conceptos de eficiencia energética, racionalización de la demanda, generación de energía, entre otros”. 

Siguiendo esta misma línea, el gerente general de ALDAR S.A miró a futuro y fue optimista en caso que se apruebe el proyecto de ley, ya que consideró que si se transforman en U/G todas aquellas instalaciones que actualmente no lo son, “seguramente estaríamos duplicando estos números, como mínimo”. 

Aunque aclaró que no sólo es “clave” el rol de Buenos Aires, sino que también se adhieran el resto de las provincias a este segmento de generación “para que esto se transforme en un objetivo integral, heterogéneo y que todas las jurisdicciones puedan sentirse en la libertad de incorporar las renovables”. 

“Hay todo un recorrido por desarrollar. Si el país se acomoda un poco y crece a niveles medianamente normales, podemos superar el gigavatio de potencia a 2030”, concluyó.