En línea con el Acuerdo de París, República Dominicana se había comprometido a reducir un 25% la emisión de gases de efecto invernadero para el año 2030.

El año pasado, en el marco de la ratificación de su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC), esa ambición se incrementó 2 puntos más para aspirar lograr un 27% de reducciones.

Referentes del sector identifican que el nuevo hito que persigue el Gobierno dominicano estaría motivando un crecimiento en las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático a ejecutarse durante esta década que comienza, no sólo en el ámbito público sino también junto a empresas del sector privado.

Aquel fenómeno puede verse reflejado en el aumento de demanda por servicios vinculados a la energía, la sostenibilidad y el cambio climático; entre ellos, los ofrecidos por GreEnergy. Según precisó su fundadora, Yomayra Martinó Soto, se están imponiendo las asesorías en estrategias de sostenibilidad, el cálculo de huella de carbono y la compensación.

“Se ha vuelto necesario medir las acciones del sector privado en cuanto a la reducción de estas emisiones, porque dentro del 27% comprometido en las NDC, al menos un 7% debe venir de finanzas domésticas locales públicas y privadas”, advirtió Yomayra Martinó Soto.

¿Esta creciente demanda de sostenibilidad podría apoyar el incremento de las energías renovables? De acuerdo con la consultora de GreEnergy eso es posible al agregarlo en una planificación prolongada.

“Hay una tendencia muy marcada en la elección de servicios para la reducción de emisiones que impulsan nuevas inversiones para esta transición, sobre todo apoyada desde estrategias de carbono neutralidad a largo plazo”, explicó.

GreEnergy destaca entre las empresas del sector por ofrecer certificaciones con los estándares más reconocidos a nivel mundial. Entre los citados por la fundadora de la empresa, destacamos: Gold Standard, GHG Protocol e ISO 14067 (para medición); y el portafolio CO2 Cero, Climate Neutral Now y Verra (para compensación).

Las bases locales ya se estarían trazando. Es preciso recordar que mediante el Decreto 541-40 (octubre de 2020), República Dominicana definió crear un Sistema Nacional de Monitoreo, Reporte y Verificación de emisiones que permita un seguimiento de las contribuciones de cada cual. Las que mayor interés han puesto son las del sector energético.

“Hay una vocación natural en las empresas e industrias en general por conocer sus emisiones. Muchas de estas también quieren lograr su certificado de reducción de emisiones con el propósito último de intercambiarlos en un mercado voluntario y/o lograr metas de carbono neutralidad”, consideró la especialista.

Mientras que las empresas multinacionales con representaciones en República Dominicana fueron de las pioneras en tomar acciones debido a que las casas matrices lo solicitaban dentro de su política interna; en segunda instancia se incorporaron aquellos actores locales del sector energético, financiero y zonas francas en búsqueda de iniciativas para controlar y reducir sus emisiones. Ahora, la oportunidad de reducción de emisiones también las verían otras empresas del sector de transporte y alimentos.

De acuerdo con la especialista consultada, este interés de cada vez más actores abre el juego a un gran mercado de carbono.