La central nucleoeléctrica Presidente Dr. Néstor Carlos Kirchner, reconocida bajo la denominación Atucha II, se encuentra realizando tareas de mantenimiento para revisar el estado de las instalaciones, por lo que no está entregando energía al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

El portal web de la administradora del mercado eléctrico, Cammesa, lo confirma. Marca cero como potencia generada.

En teoría, el “paro frío” destinado a revisiones debió haber culminado entre lunes y martes; no obstante, la puesta en funcionamiento continúa retrasada. La situación interfiere de lleno con las expectativas de que la central fuese capaz de alcanzar el 100 por ciento de su capacidad, para el mes de noviembre. Con un ritmo de crecimiento del 5 por ciento semanal, se esperaba que estuviese en condiciones de aportar 745 MW para fin de año.

Atucha II, alcanzó una potencia operativa de 350 MW en el mes de julio, logrando así, el 50 por ciento de su capacidad operativa. Informes oficiales indican que para obtener la misma cantidad de MW utilizando carbón, deberían importarse 6 mil toneladas de gas natural diarios.

Esta marca en cuanto a producción significó un verdadero récord para la Argentina, que aspira lograr el cambio en materia de recursos energéticos. En la actualidad, apenas el 3 por ciento de la energía del país es de origen nuclear, mientras que el gas y el petróleo contabilizan más del 80 por ciento de la oferta.

El impulso nuclear se proyecta por Ley y se estima que una vez alcanzado el máximo de su capacidad, las tres centrales actuales: Atucha I, Atucha II y Embalse; representarán un aporte de 1760 MW. Es decir, cerca del 10 por ciento de la matriz energética actual, de acuerdo con datos arrojados desde la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Cuando esté en condiciones de operar al máximo su turbogrupo pasará a ser la máquina de mayor potencia del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). En este contexto, la reactivación de la planta es necesaria y urgente.