Actualmente, el GCS está conformado por más de 50 cámaras empresarias fotovoltaicas en todo el mundo.

Por eso funciona como espacio de debate y negociación entre China, Europa y Estados Unidos, y los mercados emergentes, plazas que buscan consensos con vistas a objetivos comunes que favorecen a la industria, intentando pasar por alto la guerra comercial.

En Japón, el sistema de incentivos que se aplicó en 2012 ha permitido acerar el proceso de masificación de la generación de energía solar.

El mecanismo de contratos a término diseñado en 2015 generó un aumento de la expectativa de que la energía solar alcanzará el 7% de Japón.

Para conocer a JPEA, dirigirse a http://www.jpea.gr.jp/en

El Global Solar Council (GSC) se creó formalmente en la Cumbre de París, realizada en diciembre de 2015.

Fue el resultado de largos años de conversaciones entre las asociaciones nacionales de varios países líderes y emergentes que consideraban clave tener una voz unificada del sector de energía fotovoltaica ante las instituciones multilaterales que rigen el destino de las decisiones estratégicas para el desarrollo sostenible y su financiamiento.

Basándose en la experiencia exitosa del Global Wind Energy Council (GWEC) para el sector eólico, la intención del GSC fue y sigue siendo evitar que las batallas comerciales entre los bloques regionales (Asia, Europa, América) afecten el posicionamiento estratégico global de la energía solar fotovoltaica como base de la diversificación de la matriz eléctrica y energética global. La propuesta apuntó a catalizar un cambio de paradigma que excede lo meramente tecnológico.

En estos años, el GSC ha establecido alianzas con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la Red de Políticas de Energías Renovables (REN21), la Alianza SolarInternacional, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) y el Clean Energy Ministerial (CEM), que han potenciado su posicionamiento internacional, con mayor incidencia en las políticas de lo que podría lograr en forma individual.