La Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI) se fundó hace más de 130 años. Está conformada por ingenieros, especialmente de la rama civil. Por su experiencia en el sector energético, la entidad es uno de los órganos consultivo del Gobierno.

Muchos de sus integrantes formaron parte de la expansión de la matriz energética de Colombia hacia la energía hidroeléctrica, tecnología que explica alrededor de 65% de la generación eléctrica del país.

Sin embargo, Alpidio Godoy, Presidente de la Comisión de Energía de la SCI, explica que hoy día todas las miradas están puestas sobre la energía eólica y la solar fotovoltaica.

Según el dirigente, la mala de la mega represa Hidroituango generó que algunas voces digan que es “el último proyecto hidroeléctrico a gran escala de Colombia”.

“Con lo que ha sucedido, el interés de invertir en grandes hidroeléctricas ha disminuido por los inconvenientes y recelos sociales que genera y porque ya es muy difícil en esta época inundar grandes terrenos; en estos momentos no cierran financieramente los proyectos por estos motivos”, observa Godoy.

En ese marco, el referente de Energía de la Sociedad Colombiana de Ingenieros destaca que “es un buen momento para las energías renovables no convencionales, sobre todo por la caída en sus precios, que la hace muy competitiva”.

Complementariedad entre las renovables no convencionales y la hidroeléctrica

De acuerdo con dichos de la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, se espera que en los próximos dos años estén operativos más de 2.500 MW de energías eólica y solar fotovoltaica.

La funcionaria precisó que en la subasta de Cargo por Confiabilidad y en la de largo plazo se adjudicaron proyectos eólicos y solares por 2.150 MW. Además, están en carpeta los emprendimientos de autogeneración de Ecopetrol (300 MW) y EPM-Invenergy (de 250 a 300 MW).

Esto provocará que en el próximo bienio el 12% de la matriz energética esté conformada por energía renovable no convencional.

Para Godoy jugará un rol fundamental la energía hidroeléctrica para mitigar la intermitencia que presentan las energías solar y eólica, donde las represas funcionarán como “una batería perfecta”.

“Los proyectos eólicos o fotovoltaicos no requerirían de inversión en baterías ya que la hidroeléctrica absorberían la variabilidad que pudieran llegar a tener”, resalta el Presidente de la Comisión de Energía de la SCI.