Lipsia es una empresa fundada en 1936 que a partir de la década del 60 comienza a dedicarse a la actividad forestal. Entre sus nichos de comercio, la firma comenzó a producir pellets, pequeñas unidades obtenidas de la reconversión de los desperdicios de la industria maderera de potente poder calorífico.

En entrevista para este medio, Matias Baumgart, gerente de Lipsia, da precisiones sobre el desarrollo del mercado en el país y apunta a la necesidad del respaldo estatal para la expansión de esta energía biomásica.

Es sabido que en Europa y Estados Unidos el consumo de pellets tiene más presencia que en Argentina, no obstante, ¿el empleo de este tipo de energía crece dentro del mercado local?

El mercado local tiene el mismo potencial que cualquier país europeo o en Estados Unidos. En Argentina el crecimiento es lento porque no hay suficientes incentivos por parte del estado para facilitar a los privados la decisión de migrar a una alternativa renovable. Cualquier cambio que uno decide hacer, ya sea para aplicación industrial o domiciliaria requiere de inversión.

Si bien muchas veces se amortiza rápido, hay que tener los medios disponibles para poder hacerlo. En los países más desarrollados este esfuerzo es compartido entre el privado y el estado (nacional, provincial o municipal). Cuanto mayor es la ayuda, más rápido es el crecimiento.

En Argentina hay muy pocos incentivos para quienes invierten en energías renovables y los que hay son de acceso complejo. Una estufa para calefaccionar con pellets de madera puede costar el doble que una a gas de garrafa (GLP) o electricidad, el combustible (pellets) vale la mitad (dependiendo de la zona y la tarifa que se paga) con lo cual hay un ahorro importante que amortiza la mayor inversión. Si se lograra con alguna ventaja impositiva que los equipos de pellets tuvieran en precio similar a los de gas entonces el usuario no dudaría en optar por una fuente de energía renovable.

¿Cuáles son sus principales puntos de ventas?

Tenemos puntos de venta en gran parte  del país, principalmente  en las zonas que no tienen subsidios, ya que es imposible competir contra los costos de la energía subsidiada.

Nuestra empresa se dedica a la producción de los pellets de madera y también a la provisión de equipos para utilizarlos en forma eficiente (estufas, calderas, quemadores, etc.) tanto para uso domiciliario como industrial.

Cada punto de venta nuestro tiene garantizado abastecimiento de pellets y servicio técnico.

¿Creen que tras la aplicación de la nueva Ley de Energías Renovables 27.191 habrá un despegue del uso de la biomasa forestal para la generación de energía eléctrica?

Los objetivos de la nueva ley son ambiciosos y nos alegramos que así sea, políticamente me parece un enfoque muy correcto. Ahora, lo importante es definir qué medidas se van a instrumentar para que el sector privado pueda adecuarse en los tiempos previstos.

El país tiene el potencial necesario y el empresariado Argentino responde muy rápido cuando se presentan las condiciones adecuadas. También es importante que no se acote la mirada solo a la generación de energía eléctrica, la biomasa es una excelente fuente de energía térmica para procesos y calefacción.