La semana pasada se publicó la Resolución 753/2020 en el Boletín Oficial del Ministerio de Desarrollo Productivo. La misma pone en manifiesto un Reglamento Técnico que especifica los requisitos técnicos de calidad y seguridad que deben cumplir los colectores solares y sistemas solares compactos que se comercialicen en Argentina (Anexo al pie de nota).

Entre otros puntos, habrá mayor exigencia en la presión interna. La presión de trabajo pasará de 0,5 a 0,7 bar (unidad de presión equivalente a un millón de barias), mientras que la presión de ensayo también aumentará su presión de 0,7 a 1 bar.

Y para conocer cómo afecta esta medida al sector solar térmico, desde Energía Estratégica nos contactamos con Walter Ranieri, referente de ENERCOOP, una cooperativa que se dedica a realizar instalaciones y dar capacitación profesional en energía solar térmica y fotovoltaica.

“Desde la visión del impulso a la industria nacional, la resolución pone en pie de igualdad al producto nacional con el que viene de afuera, en cuestiones de características técnicas”, sostuvo el experto en la materia.

“La idea de la norma es apostar a que haya un mejor estándar de calidad y que lo que se ponga en el mercado sea del mismo nivel de aquello que la industria nacional está en condiciones de fabricar”, agregó.

Y si bien Argentina aún está lejos de competir con China, uno de los países con mayor crecimiento de energía solar térmica en los últimos años, dado que “los equipos que vienen de China no lo podes poner a competir técnicamente con uno”, Ranieri opinó que “es un camino que hay que recorrer” y ve la positiva la disposición.

Sin embargo, también señaló la importancia de las condiciones de los laboratorios argentinos: “Más allá de una declaración jurada, cuando los laboratorios puedan determinar los ensayos y tratar los equipos bajo la norma, entonces ahí tendremos una igualdad en relación a los productos de afuera”.

En cuanto al desarrollo del sector térmico y la utilización de recursos para calentar agua, el especialista comentó que “debe haber un crecimiento en función a permitir que el combustible se pueda destinar a los usos donde la energía solar no puede cubrir, o directamente derivar eso a la generación de energía en los sectores que más se necesitan”.

Anexos: