En el año 2014, la Asociación SolarSuperState publicó la clasificación SolarSuperState 2014. En una economía que debe dirigirse a un escenario 100% renovable, y para conocer qué países son los que están más cerca de ese objetivo, ha realizado dos clasificaciones, una eólica y otra solar, donde principalmente se tiene en cuenta la fotovoltaica, ya que la termosolar apenas tiene relevancia.

La información se ha obtenido de la Asociación Mundial de Energía Eólica (World Wind Energy Association), Photon, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (Joint Research Center of the European Commission), las asociaciones nacionales de energía renovable, ONGs nacionales, e informes de Conferencias.

En las clasificaciones se ha comparado todos los países del mundo por su potencia instalada acumulada per cápita en las dos categorías: eólica y solar.

Aunque se toma como fecha clave el 31 de diciembre del 2015, los datos finalizan a 7 de diciembre. Los países con gran población se consideran, en general, que tienen más recursos que aquellos con menor población. Todavía hay una oportunidad para que casi todos los países del mundo (ricos y pobres) conquisten una posición de liderazgo dentro de la clasificación debido a que todos los que ocupan los primeros puestos están todavía muy lejos de una economía de energía 100 por ciento renovable.

SolarSuperState Ranking 2014

ranking

Desarrollo per cápita

Sorprende que en esta clasificación de 2014 Rumania y Lituania superan a China en potencia de instalaciones fotovoltaicas por habitante. Y eso que en 2013, China consiguió un nuevo récord al añadir en tan solo un año 10 GW en el país.

Pero no hay que olvidar que estos datos se calculan en relación al número de habitantes. China aumenta su potencia instalada en unos 14 vatios per cápita cada año. En 2013, Lituania aumentó en más de un 1.000 por ciento sus instalaciones fotovoltaicas en comparación con el año 2012. En el mismo período de tiempo, Rumania alcanzó una tasa de crecimiento anual de más de 1.900 por ciento. Estas tasas de crecimiento anual, como se muestra por Rumania y Lituania en 2013, son las que la Asociación SolarSuperState recomienda para acabar con el cambio climático. Cada kWh de electricidad fotovoltaica puede ayudar a reducir a cero las emisiones de dióxido de carbono de las energías fósiles y poder así comenzar con el enfriamiento global. (Energy News–España).