Las energías limpias venían reclamando a la cartera de energía mayor certidumbre para 2019, programas concretos que permitan seguir desarrollando proyectos en un contexto de saturación de las líneas eléctricas de alta tensión.

El pedido se hacía más intenso cuándo los renovables observaban los estrechos vínculos que el ahora ex Secretario de Energía, Javier Iguacel, mostraba con el sector petrolero.

De hecho, no participó de la última audiencia sectorial en Florencio Varela, que trazó un horizonte para la industria de cara al próximo año.

Para generación eléctrica, Iguacel tenía la intención de apostar por la generación térmica a base del gas que Vaca Muerta iría aportando con el correr de los años.

Quería dejar competir a todas las tecnologías, pero no avizoraba un horizonte de diversificación con gran penetración de eólica, solar, bioenergías o hidroeléctrica.

Días atrás, tuvo algún exabrupto contra las renovables que desencadenó un comunicado de prensa para aclarar el panorama, algunos meses atrás.

Sí participaba de las inauguraciones de los parques que en realidad gestó la Subsecretaría de Renovables a cargo de Sebastián Kind.

Estos pasos en falso, generaban cierta preocupación del sector empresario, al punto que asociaciones internacionales con inversiones en Argentina plantearon el lanzamiento de una nueva subasta de alta potencia para 2019 o algún otro programa que sume aunque 500 MW.

«Preocupa la visión de Iguacel», sintetizó un referente a este medio que estuvo en el país en diciembre.

Ahora, la incertidumbre continúa, ya que desembarca el ex Vice Jefe de Gabienete, Gustavo Lopetegui, un hombre que no proviene del rubro, pero que aprendió a hacer política.

¿Se inclinará por las renovables? Las cámaras empresarias van a esperar que pase el comienzo de año para solicitar audiencias y empezar a bajar los reclamos.

Enero, en este escenario, no será  tranquilo para el rubro.