La energía hidroeléctrica es una fuente renovable que provee gran parte de la electricidad que consume el mundo. Por sus características de producción, contribuye al almacenamiento de agua potable, aumenta la estabilidad y la confiabilidad del sistema interconectado nacional, gracias a que la potencia que genera puede ser incorporada en un corto tiempo.

En la provincia de Mendoza se ha puesto en funcionamiento el proyecto «Turbinas hidrocinéticas en cauces para la generación de energía eléctrica«, impulsado por la Universidad Nacional de Cuyo e INVAP. Se trata de una prueba piloto que prevé el diseño de equipos comerciales para volcar a la red eléctrica.

El Instituto de Energía de la UNCuyo fue el encargado de indicar el lugar correcto donde colocar la mini-turbina. Se ocupó de realizar los ensayos,autorizaciones de la prueba piloto, además del análisis y evaluación de las posibles consecuencias y riesgos hidráulicos.

INVAP SA, por su parte, participó del diseño de la miniturbina hidrocinética y supervisó la etapa de montaje. Con este modelo se espera validar el diseño y luego desarrollar máquinas de potencias de 30 kilovatios.

Un dato destacado para el sector es que desde febrero de este año, la Central Hidroeléctrica Yacyretá, se transformó en la principal generadora de energía eléctrica del país, tras una historia plagada de inconvenientes desde la firma entre Argentina y Paraguay del primer compromiso para su creación en 1973.

La necesidad de avanzar sobre esta forma tuvo un lugar central durante la visita del presidente ruso Vladímir Putin a nuestro país, quién tras reunirse con Cristina Kirchner, declaró: “Confiamos mucho en que nuestras empresas participen activamente en el programa de modernización de las capacidades generadoras y en la construcción de nuevas centrales eléctricas en la República Argentina”.

En particular el mandatario ruso hizo referencia a que “la compañía Power Machines suministra turbinas por valor de 19.000 millones de dólares para la represa Punta Negra, en la provincia argentina de San Juan, se ofrece para modernizar la represa binacional de Salto Grande y estudia participar en la construcción de un complejo hidroeléctrico en la Patagonia argentina”.