Ayer se realizó el tercer encuentro del ciclo de debates públicos “Democracia y Desarrollo”, organizado por el Grupo Clarín. Se desarrolló en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano (MALBA) y participaron importantes especialistas del sector energético, en su gran mayoría con una visión contraria a las políticas que instrumenta el Gobierno Nacional.  El tema del día fue: “Vaca Muerta: convertir el recurso en desarrollo”.

Durante su exposición, el presidente de Shell, Juan José Aranguren, planteó su visión respecto de lo que necesita Argentina para avanzar en la producción de petróleo y gas no convencionales.

Quiero hacer referencia a un tema que, aun para un ingeniero, que en los últimos años ha tenido que aprender algo de leyes, es importante y tiene que ver con las reglas del juego”, comenzó la presentación.

Y continuó: “en ese sentido, es hasta muy sencillo pensar que cuando uno necesita satisfacer una demanda y hay una oferta, hay un precio que va a alcanzar el equilibrio, y cuando uno quiere tratar de gobernar las dos cosas, normalmente lo que ocurre es lo que ha venido ocurriendo en Argentina, una caída en la producción de petróleo desde el 1998 a la fecha en forma constante, y una caída en la producción de gas desde 2004 a la fecha también en forma constante”.

Respecto del intenso debate que se está produciendo respecto de la nueva ley petrolera, diseñada para avanzar sobre Vaca Muerta, Aranguren dejó entrever: “porque cuando tenemos que transformar esos recursos en reservas, vamos a empezar a discutir quien es el dueño, quien va a financiar ese proceso y quien va a gestionarlo. Y lo importante acá es que lo que tenemos que entender es de quien es el riesgo exploratorio, de quien es el riesgo de la producción y quien el responsable de desarrollar y optimizar ese proceso”.

En definitiva lo que después vamos a terminar discutiendo es la renta. Y esa renta se puede hacer o distribuir de distintas maneras, y podemos hablar de que hay empresas públicas, privadas, nacionales, provinciales, sociedades anónimas, sociedades del estado o de capitales locales o de capitales extranjeros”, plantea.

En su opinión, de acuerdo a “la situación que está el país necesitamos más empresas, necesitamos fomentar competencia, porque el acceso a los recursos necesarios para transformar esos recursos en reservas no lo va a poder proveer una sola compañía”.

Aranguren resume “cinco factores claves para tener éxito en cualquier emprendimiento energético, tanto convencional como no convencional: geología, tecnología, capital, precios y marco regulatorio”.

Respecto de la geología, plantea que “está dada prácticamente, tenemos que emprenderlo, algo que la naturaleza nos dio y nos concedió”. En cuanto a las leyes de mercado asegura que “funcionan”. Tecnología y capital considera que “es algo que las empresas pueden ofrecer”.

El marco regulatorio, que es el quinto elemento, es algo que los argentinos tenemos que construir, no solo aquellos que son responsables de dictar leyes, aquellos que son responsables de aplicarlas, sino de aquellos que somos responsables de ejercerlas, con nuestra obligación de cumplirlas y con nuestro derecho de que se respete la capacidad de invertir que tenemos en el país”, expresó.

Aranguren entiende que “el marco regulatorio muchas veces se contradice entre si y no se cumple”. También cuestiona que “las leyes de jerarquía superior son modificadas por normas jerárquicamente inferiores como puede ser decretos, resoluciones o disposiciones”.

Para cerrar la idea, dijo que “en un momento que tenemos que atraer miles de millones de dólares para transformar recursos en reservas, es un tema muy importante, que no es solamente responsabilidad  de los políticos, es responsabilidad de todos los ciudadanos argentinos; poder lograr encontrar la forma de que nosotros podamos, darnos reglas, que las cumplamos, y que podamos luego tener posibilidad de transformar esos recursos en reservas”.