Este miércoles, Bolivia presentaría su oferta formal de los volúmenes de exportación, contrato en años y precio, detalló el pasado 24 de febrero Luis Alberto Sánchez, ministro de Hidrocarburos del vecino país.

La oferta de energía ya se había trabajado el año pasado con el gobierno de Cristina Fernández, oportunidad en la que el gobierno había logrado con Argentina un acuerdo de venta de 440 megavatios (MW) a partir de 2017.

El plan contemplaba la construcción de una línea energética que unirá las localidades de Yaguacua (Bolivia) con la de Tartagal (Argentina). No obstante, debido a la llegada de Mauricio Macri, el gobierno trabajó en una nueva propuesta.

Aún no se conocen los volúmenes, el precio ni los años del posible contrato, pero el presidente de la Empresa Nacional de Electricidad (Ende), Eduardo Paz, informó en febrero que Bolivia está en la capacidad de entregar “de manera inmediata” al mercado argentino 160 MW de una capacidad de exportación de 400 MW.

Sánchez y Juan José Aranguren, ministro de Energía y Minería, se reúnen por segunda ocasión luego de que éste último visitara la ciudad de Santa Cruz el 10 de febrero junto al presidente de la empresa Energía S.A. (Enarsa), Hugo Balboa, para abordar temas de integración energética con Bolivia.

En aquella oportunidad, Aranguren anticipó que en la reunión de este miércoles se abordarían “temas de duración y precio del posible contrato” de compra de energía.

De acuerdo con datos de Ende, la capacidad de generación eléctrica del país es de aproximadamente 1.900 MW, con una demanda pico de alrededor de los 1.350 MW.

La ex viceministra de Electricidad y Energías Alternativas, Hortensia Jiménez, informó que el objetivo de Bolivia es exportar 1.000 MW.