Guido Nelson Riveros comenzó a dar sus primeros pasos en 1985, desempeñándose como Jefe del Departamento de Energías No Convencionales de la provincia de Jujuy. Allí se encargó principalmente de resolver problemas energéticos mediante fuentes alternativas en zonas donde el tendido de luz eléctrica no llegaba.

El experto de 75 años, jubilado hace más de una década, fue uno de los primeros en Jujuy en trabajar con energías sustentables.

Si bien reivindica la utilización de estas energías alternativas, cree que se está haciendo demasiado hincapié en estas formas de producción eléctrica, sobre todo en políticas de inyección a la red a partir de fuentes limpias, perdiéndose de vista políticas de uso eficiente de la energía.

No se puede resolver la compensación de esta pérdida de energía con potencias eólicas o solares volcadas a la red, únicamente”, advierte y dispara: “Antes de pensar en la generación de energías renovables, hay que pensar en el consumo de energía responsable”.

Explica que el uso indiscriminado de artefactos para calefaccionar ambientes y construcciones ineficientes desde el punto de vista energético, son vicios instalados en nuestra sociedad que hay que lograr modificar a través de políticas tarifarias y edilicias.

Riveros opina: “en este país la energía se regala o se subvenciona, no se controlan los consumos como se debe, no hay leyes que obliguen a los constructores a edificar de un modo sustentable”.

Es fundamental el diseño de toda construcción de manera que se demuestre matemáticamente que no hay pérdida de energía”, detalla y agrega que “hay que exigir que cada albañil, constructor, arquitecto, ingeniero hagan obras que realmente tengan un uso racional de la energía”.

Al respecto dice que a nivel provincial pidió apoyo a los colegios de ingenieros y arquitectos de Jujuy, manifestando este tipo de problemática, pero no fue escuchado.

Es por ello que saludó la propuesta del ex concejal de Rosario Alberto Cortés que impulsó la resolución N° 8757, puesta en marcha a mediados del año pasado, que pone límites a la construcción irracional de edificios que son antiestratégicos desde el punto de vista del cuidado energético. “Proyectos como el del señor Cortés deberían estar en vigencia dentro de todas las provincias”, se lamenta Riveros.

Recorridos que avala

En sus más de 30 años de trayectoria y comenzando a mediados de la década de los 80, Guido Nelson Riveros instaló paneles fotovoltaicos en alrededor de 60 escuelas, los que cuenta que eran sumamente rudimentarios en cuanto duración y potencia a diferencia de los que se fabrican hoy, y colocó microturbinas en 5 pueblos “muy relegados de las ciudades”, para que pudieran empezar a gozar de luz eléctrica a costa de la fuerza de sus ríos.

Entre otros proyectos, planificó un programa de abastecimiento energético para otros 14 pueblos a partir de paneles solares, propuesta que fue concluida tiempo después cuando Riveros ya no se encontraba en actividad.