Durante el tercer encuentro Internacional de Energías Renovables, desarrollado el martes y miércoles pasado en Barranquilla, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) reveló que se encuentran en evaluación de nuevos proyectos de energía renovables no convencionales.

En el evento, organizado por el Consejo Mundial de Energía Colombia y Ser Colombia, el Subdirector de Instrumentos, Permisos y Trámites Ambientales (SIPTA), Carlos Alonso Rodríguez Pardo, se refirió al estado de licenciamiento ambiental de estos proyectos.

En la actualidad, la competencia de la ANLA se vuelca sobre proyectos fotovoltaicos y eólicos con capacidad instalada igual o mayor a 100 MW, líneas de transmisión con tensión igual o mayor a 220 kV, emprendimientos hidroeléctricas y termoeléctricas con capacidad igual o mayor a 100 MW.

En la actualidad, la entidad hace seguimiento a 123 proyectos en el sector energía, de los cuales uno es eólico, en La Guajira, y otro solar en el departamento del Cesar.

Además, en proceso de evaluación de Estudios de Impacto Ambiental, existen otros 14 proyectos, de los cuales uno es eólico en La Guajira y dos solares, en Santander y Cesar.

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Cabe destacar que durante el evento, en el que concurrieron unas 600 personas, el ministro de medio Ambiente, Ricardo Lozano, anunció que desde el Gobierno lograrán reducir los procesos burocráticos, que hoy demandan cerca de 132 días, a menos de la mitad; ello en virtud a la reducción de procedimientos de la ANLA, que pasará de 86 a sólo 10 días.

Asimismo, ANLA en estos momentos ha recibido 37 solicitudes nuevas de Diagnóstico Ambiental de Alternativas para proyectos eólicos y solares. Esto permite que la entidad realice proyecciones regionales estratégicas, que incluyen alertas tempranas sobre procesos de subasta, convocatorias, contratación, proyectos en estudio, entre otros.

Gracias a este enfoque regional, la ANLA puede identificar el estado, presión y sensibilidad ambiental, hacer modelaciones y análisis del estado de los recursos naturales y un análisis de impactos acumulativos. Esta información es útil para evitar conflictos por el uso del suelo, identificar superposición proyectos y ordenar eficientemente el territorio.

Así mismo, en línea con el creciente impulso global hacia un sistema energético bajo en carbono, las energías renovables no convencionales se vienen convirtiendo en una prioridad de acción para los líderes energéticos colombianos y, su promoción y fomento en un instrumento de particular importancia para la gestión del trilema energético en sus tres dimensiones: seguridad energética (acceso), equidad social (asequibilidad) y sostenibilidad ambiental.