En México, nuevos territorios tienen importantes puntos de oportunidad para el avance de las energías renovables, según la presidente de ANES.
Entre ellos, «Guadalajara y Nuevo Leon tienen actualmente la mayor tasa de penetración de generación distribuida».
No obstante, la experta advirtió que «…en la Ciudad de México, la regulación sobre generación distribuida está a la vanguardia y es la más desarrollada».
La Ciudad de México se pondría al frente en política renovable con su iniciativa “Ciudad Solar”, la cual proyecta inicialmente la instalación de más 350 MW de potencia solar fotovoltaica y, entre 2019 al 2024, incorporar más sistemas fotovoltaicos en 300 edificios públicos.
Además de la meta de instalación de sistemas de generación distribuida solar, se contempla la instalación de calentadores de agua solar en 153.851 viviendas y negocios de la capital.
«Algo positivo del programa de la Ciudad Solar es que ya está aterrizando el uso de la norma ambiental 008», precisó Quiñones.
Aquella, establece las especificaciones técnicas para el aprovechamiento de la energía solar en el calentamiento de agua y demás.
¿Es una política a replicar por otras jurisdicciones? La presidente de ANES consideró que sí, no obstante siempre podrían haber mejoras.
Actualmente, a nivel país hay beneficios vigentes para los que opten por incorporar energía renovable. Sin embargo, estos no serían conocidos por todos los actores del mercado.
Por ejemplo, en el Estado de Morelos la experta indicó que hay incentivos, más para el sector de servicios que para el sector doméstico y en estos no habría habido aún un despunte.
«Ya se pueden deducir ciertos aranceles como el impuesto a la renta. Lo que ha faltado es hacerle más difusión para que más usuarios tengan interés de hacer uso de las energías renovables».
¿Qué hay con la burocracia? «Cuando el usuario va a hacer sus trámites de interconexión a veces hemos visto que en oficinas de Gobierno no hay conocimiento total y el asunto se vuelve aún más burocrático. Ahí debemos trabajar más con las instancias gubernamentales para crear más capacitación y conciencia de los beneficios que implican las energías renovables».
«Incluso hemos visto que varios Estados o programas federales que van a usar para sus edificios sistemas fotovoltaicos o de calentamiento solar de agua, no saben que existen normas que avalen los equipos o que exigen estándares de competencia. Entonces allí también hay que trabajar mano a mano con los Gobiernos, siempre en pos de lograr una sinergia para buenas prácticas».