El jueves de la semana pasada, el Subsecretario de Energías Renovables, Sebastián Kind, anunció el lanzamiento del nuevo RenovAr MiniRen Ronda 3, que busca darle continuidad a la serie de licitaciones que se venían impulsando bajo el paraguas del Programa RenovAr.

Tal como su nombre lo indica, la licitación será “mini”. Se disputarán 400 MW –a diferencia del piso del 1.000 MW que se venía licitando en cada compulsa- regionalizados y divididos por provincia. Se aceptará una capacidad mínima de proyectos de 0,5 MW hasta los 10 MW.

“Va en la dirección correcta a lo que viene solicitando la Cámara desde hace tiempo: que sea regionalizada, con proyectos más pequeños y en redes de media tensión”, opina en diálogo con Energía Estratégica, Marcelo Álvarez, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER).

Los proyectos se conectarán a las redes de media tensión (de 13,2kV; 33kV; o 66kV), a diferencia de los de las licitaciones anteriores. Ésta es una medida ingeniosa ante la falta de capacidad de transmisión de redes de alta tensión y las demoras que está habiendo en el lanzamiento de las PPP para ampliar el sistema.

Álvarez califica esta licitación como una propuesta “fantástica” para continuar incorporando energías renovables y diversificar la matriz energética nacional.

Además, el dirigente destaca que “va a haber más empresas y pymes nacionales y regionales compitiendo que lo que se vio hasta el momento”, al haber menores exigencias, como el no requerimiento de un Socio Estratégico Financiero y al tratarse de proyectos más pequeños, que requieren de menor capex (inversión).

Consultado sobre los precios que podrían cosecharse en el MiniRen Ronda 3, el titular de CADER analiza que serán más altos que los que fueron adjudicados en la Ronda 2, donde el precio promedio fue de 51,5 dólares por MWh pero el de los proyectos eólicos y solares rondó los 41 dólares por MWh.

Álvarez observa que hoy los desarrolladores cuentan con la experiencia de montajes de centrales de energías renovables gracias a las licitaciones anteriores, aprendizaje que permite bajar costos, pero señala que al no haber garantías del Banco Mundial ni socio financiero habrá incertidumbres que harán que el precio tienda a la alza.

Además los parques para esta licitación son de menor escala que los que se venían presentado, donde hay costos fijos sobre una central de energía renovable sea de 10 MW o de 100 MW. También la quita de los beneficios de Factor de Incentivo y de Ajuste impactará sobre el precio ofertado.

Aunque el empresario reconoce: “tampoco es necesario que los precios sean tan bajos como los de la Ronda 2, porque hoy tenemos fuentes de energía fósil mucho más caras que están en funcionamiento”.

En cuanto a posibles debilidades de esta nueva licitación, Álvarez es cauteloso y señala que para hacer un análisis profundo habrá que esperar el lanzamiento del Pliego licitatorio. Pero a priori, tras lo anunciado por el Gobierno, el titular de CADER hace dos observaciones que podrían, a su entender, traer problemas en la licitación.

En primer aspecto, considera: “el hecho de que no haya prioridad de despacho puede ser una barrera; habrá que ver cómo queda contemplado”.

“Podría haber casos en el que se esté generando y que por la razón que sea me demande menos y quede energía sin vender, lo que podría afectar la rentabilidad de la planta”, explica Álvarez.

Advierte que de ser así los oferentes tendrán que “estudiar muy bien en qué nodo se presentan los proyectos para evitar la eventualidad de que un nodo tenga mucho riesgo de saturación”.

En segundo aspecto, el presidente de la CADER valora que el Gobierno apunte a simplificar trámites a los oferentes que quieran competir en esta nueva licitación, pero encuentra un problema en el hecho de que no se les exija mediciones a los proyectos eólicos.

Señala que en emprendimientos de energía solar se puede hacer estimaciones en base a temporadas donde las incertidumbres sobre el recurso son bajas y no afectan el flujo de generación de la planta. Pero indica que en proyectos de energía eólica no sucede así.

Explica: “en eólica, al no medir, se podría dar el siguiente círculo vicioso: te podés presentar con un perfil de generación simulada, con cierto flujo de fondos, ganás el proyecto, lo firmas y cuando vas a buscar el financiamiento (porque no necesitas un socio financiero como antes), al no tener mediciones precisas no lo conseguís”.