Cada vez más compañías se comprometen a impulsar medidas alineadas a la lucha contra el cambio climático. Entre ellas, las compañías energéticas pertenecientes al sector de hidrocarburos están empezando a delinear estrategias en respuesta al aumento de la temperatura media global. 

«Estamos viendo una reinvención de empresas de hidrocarburos en un esfuerzo por reducir sus emisiones de CO2», así lo advirtió Beatriz De la Vega, socia de KPMG en Perú.

Durante el lanzamiento oficial del Programa GAIA, que es el capitulo de sostenibilidad de la Sociedad de Ingenieros Petroleros Internacional (SPE), De la Vega destacó los esfuerzos de empresas como Repsol y Shell en pos de contribuir con medidas de mitigación y adaptación. 

Repsol sería una de las que cuenta con los compromisos más ambiciosos para alcanzar las cero emisiones al año 2050. Entre las medidas a implementar mencionadas en su plan estratégico de corto plazo entre 2021 y 2025, De la Vega puntualizó que la empresa ha desplegado cuatro plataformas de negocio en las que podría atender la transición energética: upstream con foco en la descarbonización, transformación industrial hacia un hub multienergético, liderar la oferta multienergía centrada en el cliente y generación de bajas emisiones con crecimiento de la cartera de activos junto a una mayor expansión internacional. 

Por su parte, Shell marcaría como prioridad garantizar electricidad baja en carbono, biocombustibles bajos en carbono e incursionar en hidrógeno y disminuir la huella de carbono de sus productos vendidos en un 30% para el 2035 y 65% antes del 2050, además de reducir no sólo las emisiones de sus operaciones, sino también la de sus proveedores y clientes

¿Esto motivará un desplazamiento de los hidrocarburos por energías renovables? Para la especialista no implicará un reemplazo y queda evidenciado en aquellas medidas concretas que tienen planeadas ejecutar las empresas Major del sector de hidrocarburos. 

“Los anuncios de estas y otras empresas involucran fundamentalmente desarrollos de proyectos de hidrógeno, proyectos de electromovilidad y captura de carbono”, destacó De la Vega. 

Y concluyó: “Ahí, es donde está la transición energética que estamos experimentando y que trae oportunidades; pero, obviamente, oportunidades que se pueden capitalizar, si es que a eso lo acompañamos con: voluntad política, regulación, financiamiento y además inversionistas que estén dispuestos a desarrollar los proyectos”.