Pese a cuatro años sostenidos de la caída de los precios internacionales del aluminio, la empresa se encuentra financieramente sólida por el trabajo que han realizado sobre los costos. En general, la depresión de los precios de los commodities ha afectado los ingresos de todas las exportaciones argentinas. Algunas sí piden una devaluación para reflotar, pero no es el caso de Aluar, confirmaron fuentes de la empresa.

Por eso, los inversores bursátiles, para asegurarse durante la transición entre gobiernos, apuestan a que los fundamentales de la empresa atraerán nuevos capitales y se sostendrá la valuación de los activos.

Consultada acerca de sus perspectivas frente a la devaluación y el ingreso de capitales pronosticados para 2016, la empresa señaló que su estructura de insumos la hace sensible a la suba de los costos internos por la inflación, pero no a la devaluación. Aseveran que el trabajo sobre los costos les ha permitido mantenerse en los mercados externos aunque con una leve caída de las exportaciones en favor del mercado interno en los últimos años.

Además, subrayaron que con su planta de Puerto Madryn sin capacidad ociosa, la empresa no tiene márgenes de acción para aumentar el volumen de producción, aun en caso de una devaluación. «Por eso, la apuesta en el largo plazo no es por el adelanto del tipo de cambio, sino por la mejora de los precios externos de los commodities«.

Mientras tanto, en el corto plazo los inversores que apuntan a Aluar estas semanas, lo hacen por las expectativas de ingresos de capitales y no tanto por una mejora de la empresa. «Nosotros no prestamos atención a estos movimientos. Es más, la política de los directivos excluye la compra y venta de papeles porque no somos una multinacional, somos industriales de tradición familiar«, agregaron las fuentes.

Incluso anticiparon «sólo cuando las tasas de interés a largo plazo desciendan a los niveles de los países vecinos, como se prevé para el año próximo, van a encarar nuevos proyectos de inversión real«.

La dependencia energética

«Los proyectos ya están y no apuntan a ampliar la cantidad de producto porque no hay espacio físico para ampliar la planta de Puerto Madryn. Lo que buscamos es darle mayor equilibrio y previsibilidad al sector«, explicaron las fuentes.

Para eso, básicamente se busca garantizar la provisión de energía, un factor crítico para la producción de aluminio y que hoy vuelve a Aluar muy sensible a los sistemáticos cortes que disponen desde el Gobierno nacional, así como a uno de los principales proveedores de fluido, la firma Pan American Energy de los Bulgheroni, con quien los Madanes -dueños de Aluar-, no siempre han tenido la mejor relación.

De hecho, Aluar ya tuvo diferencias con Pan American Energy por los contratos de provisión energética.

La apuesta de la empresa de Madanes es meterse fuente en la producción de energías renovables, sobre todo la eólica; un recurso que en la Patagonia sobra.

«Tenemos actualmente contratos a 20 y 25 años que nos garantizan los insumos, pero no somos ajenos a la restricción energética«, reconocieron desde la empresa anticipando las modificaciones en los subsidios y las tarifas de la energía que se esperan para 2016. «Nos interesa la energía eólica«, ratificaron.

Puntualmente ya presentaron un proyecto para la generación de energía eólica. «Tenemos los recursos técnicos, humanos y económicos para este proyecto y estamos esperando la respuesta (gubernamental)».

Aluar tiene un consumo eléctrico de casi 7 millones por año, el equivalente a la demanda media anual de una ciudad de un millón y medio de habitantes. Lo que la compañía pretende es, en un primer momento, que se haga una administración racional del recurso, así como defender la proporción de uso de la energía eléctrica: «Contamos con muchos argumentos para no dilapidar lo conseguido en este tiempo» acotaron respecto a la necesidad de que el futuro gobierno dé prioridad a la industria por sobre el consumo doméstico en el uso de la energía. Y es lógico: la empresa genera más de 2.200 puestos de trabajo.

Los técnicos de Aluar incluso sostienen que su estrategia para el tema energético es la diversificación más que la integración vertical: «La mentalidad del monoproducto es dañina«.

Fuente: Sin Límites.