La proyección del parque solar en el Estado de Sonora, al norte de México, avanza con creces en el último tiempo. A mediados del mes pasado Andrés Manuel López Obrador le encargó al gobernador electo, Alfonso Durazo Montaño, que continúe con la idea bajo la gestión de la Comisión Federal de Electricidad. 

En esta oportunidad el mandatario estatal que iniciará su administración a partir del 13 de septiembre informó sobre el progreso de la central fotovoltaica y señaló que “por primera vez en la historia Sonora será exportadora de energía, cuando siempre hemos sido importadores netos”.

A lo que refirió el funcionario es que el excedente de energía será vendido al Estado vecino de Baja California y de esta manera evitar que dicha entidad le compre energía a Estados Unidos, precisamente a California. 

Y para poner un poco más en contexto, Daniel Gutiérrez Topete, director del Clúster Energético de Baja California, tiempo atrás le comentó a Energía Estratégica que “entre mayo y septiembre de cada año hay un déficit de 600 MWh”. 

Mientras que en aquel entonces afirmó que dicha zona es la “segunda más cara del país dado que el monto del watt aquí varía según la hora del día y la temporada del año, entre 400-500 MXN a 1700 MXN”. 

La falta de permisos de interconexión impide el avance de utility scale renovables en Baja California

Dentro de las futuras obras de la planta fotovoltaica se contempla tanto la construcción de “la octava planta solar más grande del mundo” – las autoridades nacionales han comentado que la potencia podría ser cercana a 1000 MW – como así también un tendido de alta tensión desde Puerto Peñasco hacia Baja California.

Y cabe destacar que para este proyecto se planifica una inversión de 1.685 millones de dólares hasta diciembre del 2023, según afirmó Alfonso Durazo Montaño; mientras que el terreno disponible será de dos mil hectáreas cedidas por un empresario hotelero. 

“Esta planta de energía va a satisfacer las necesidades actuales y proyectadas a veinticinco años para la región de Puerto Peñasco, Sonoyta, San Luis Río Colorado, Caborca, y toda esa región noreste del Estado”. 

“Es decir, hay una proyección garantizada de energía eléctrica para el desarrollo de esa región por los próximos veinticinco años, además del excedente que será vendido a Baja California”, remarcó el gobernador electo. 

Además, el proyecto podría implicar una reducción de costo de la energía en Sonora ya que, por lo que manifestó Durazo, el objetivo del parque solar fotovoltaico está puesto en que las ganancias que le correspondan al gobierno estatal se utilicen para “amortiguar los costos de la energía eléctrica de las familias de más bajos recursos”. 

Por último y en lo que respecta a quién llevará adelante la construcción de la planta, el funcionario estatal aseguró que “los constructores se definirán en una licitación pública abierta” y que se le dará “a quien presente el mejor proyecto y las mejores condiciones”. 

Sin embargo habrá que esperar hasta octubre para que haya más novedades sobre este tema dado que aún se encuentran trabajando en diversos puntos relacionados al emprendimiento. 

Pero lo que sí está seguro es que toda la parte técnica y administrativa la manejará la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quien poseerá el 54% de las acciones, mientras que el gobierno de Sonora tendrá el 46% restante.