Alertan la necesidad de certidumbre política para ejecutar más proyectos renovables en Ecuador

Especialistas del sector aseguran que es fundamental inyectar más energía renovable a la red pero la convulsión política que atraviesa el país complica las inversiones a largo plazo.


Gabriela Francovigh

Por

gabriela.francovigh@energiaestrategica.com

La transición hacia las energías renovables en Ecuador no solo es una necesidad para abordar los desafíos ambientales y climáticos, sino que también puede proporcionar oportunidades económicas y sociales significativas. Al aprovechar su rica oferta de recursos naturales, puede avanzar hacia un futuro más sostenible y resiliente en términos energéticos. 

No obstante, teniendo en cuenta que el pasado 17 de mayo, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, disolvió la Asamblea Nacional y convocó a elecciones para los comicios del 20 de agosto, el país atraviesa una fuerte convulsión política que preocupa al sector empresario y frena, en muchos casos, las inversiones extranjeras por la alta incertidumbre.

Bajo esta premisa, el ingeniero electrónico Javier González Redrován, coordinador del Laboratorio de Energías Renovables y de la Maestría en Energías Renovables en la Universidad Católica de Cuenca analiza el panorama de energías limpias en el país y anticipa los principales desafíos que enfrenta la industria, en conversaciones con Energía Estratégica.

¿Cómo se encuentra el mercado de renovables en Ecuador?¿Ha crecido con respecto a años anteriores?

Los proyectos renovables en Ecuador han crecido en el último tiempo. Este año se inauguró una planta de generación eólica que es la más grande del país, llegando a casi 60 MW de generación. 

También se han lanzado proyectos para la generación de casi 500 MW por un poco más de 600 millones de dólares en todo el país. Estos incluyen generación de energía solar, eólica y pequeñas centrales hidroeléctricas.

Sin embargo, para los próximos años se prevé que va a haber una escasez de energía si no implementamos nuevos proyectos. Para el 2024 ya vamos a tener algunos inconvenientes en cuanto a la cobertura de generación por la falta de nuevos desarrollos. En ese sentido, ya hace más de un año que se promueven las licitaciones para nuevos proyectos de inversión. Uno que se destaca es el proyecto fotovoltaico El Aromo que es de 200 MW. 

En este contexto, como especialista del sector, ¿cuáles son los principales desafíos regulatorios que enfrenta Ecuador para promover las renovables de cara a las elecciones de agosto?

Hay que tener en cuenta que las administraciones que vienen ahora van a durar 16 meses únicamente porque deben concluir el periodo de gobierno actual. Entonces va a ser bastante complejo que puedan proponer un proyecto tan rápido. 

De esta forma, la cuestión política genera incertidumbre en el sector porque no tenemos claro los criterios en los que se apoyarán las renovables. Necesitamos claridad para tomar decisiones a largo plazo.

A nivel utility, se necesita estabilidad política para poder desarrollar proyectos y tener los lineamientos que permitan que toda la generación tenga una más rápida recuperación de la inversión. Una recuperación de 12 a 15 años no es tan rentable para un inversionista, el plazo debería ser menor.

En tanto a la generación distribuida, apenas este año se está dando el brinco de este segmento.  El Gobierno está tratando de implementar un ambiente bastante comprometido para el país. 

Uno como persona puede hacer todos los trámites de manera rápida para generar energía y venderla al estado. Mi crítica es la falta de conocimiento que tiene la gente, inclusive en el sector técnico. 

No todos conocen que esta regulación esté en pie y por tanto no conocen las reglas del juego que permiten aprovechar estos reglamentos. Si bien hay pequeñas inversiones en el país yo creo que podríamos avanzar mucho más si la gente conociera las regulaciones porque podrían invertir mucho más rápido.

 Actualmente la fotovoltaica está bajando un poco de precio, tiene más accesibilidad para la gente en el país y hay mucho interés del sector privado en el país.

No obstante, hace falta una normativa donde las industrias y el sector privado tengan aún mejores condiciones a nivel económico para poder implementar estos sistemas. El costo de estas nuevas tecnologías es bastante caro en comparación a lo barato que es el precio de la tarifa de la energía porque está subsidiada. 

La energía solar está empezando a dar brincos en el país. Sería interesante darle más incentivos para que más usuarios se interesen por volcarse hacia las renovables. 

También la profesionalización del sector en la instalación de paneles presenta un gran desafío porque a nivel técnico se necesita mayor formación.Sería promover más carreras de dos o 3 años para que puedan obtener un título y capacitarse.

¿Qué opinión le merece el plan maestro de energía eléctrica?

Tiene bastante lógica. El plan sugiere que hay que implementar los proyectos fotovoltaicos a gran escala como El Aromo. Todas las políticas que se plantearon son interesantes y se pueden llevar adelante a mediano plazo. Lo que no teníamos planificado era esta convulsión política. Actualmente, tenemos mucha incertidumbre porque no sabemos hacia dónde vamos a ir.

1 Comentario

  1. Gabriel secaira

    En el país se está procurando atraer inversión privada para el desarrollo de energía renovables tanto solar como eólica, lamentablemente todo está retrasado, el plan maestro tiene un desfase de al menos 4 años, solo con las renovables no se podrá cubrir la demanda que ha crecido sustancialmente hasta un 8% el año anterior, otro gran problema es la politización en el sector público, permanentemente eh se cambia ministro de energía y gerentes de las generadoras y distribuidoras, la falta de. olivo miento de la regulación y la ley complica aún más loas plazos para implementar este tipo de proyectos,

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