Alejando Pujol es un especialista argentino en materia hidroeléctrica reconocido a nivel mundial que, entre otros honores, presidió el Comité de Vigilancia y Auscultación de Presas del Comisión Internacional ICOLD.

En diálogo con energiaestrategica.com, sobre el desarrollo energético, diagnostica: “La Argentina hace 30 años que abandonó la planificación, pensó que un privado lo haría, y un estado que no tiene estrategia de crecimiento no es un estado”.

Opina que el gobierno nacional en estos últimos años empezó a revertir la situación, sobre todo en lo que respecta a la hidroeléctrica, queriendo desempolvar viejos proyectos de los 70 y 80 y adecuarlos a las actuales normas de seguridad. “Procedimientos más seguros, más racionales con respecto al medioambiente y económicos son los progresos que están ofreciendo las normas internacionales; ahora Argentina deberá estudiar los progresos y aplicarlos”, recomienda.

El experto resalta las capacidades para el desarrollo de la energía hidroeléctrica de nuestro suelo, donde sólo el 17 por ciento de los recursos hídricos están siendo explotados, y, además, destaca nuestro recurso mareomotriz, “tenemos mareas como no hay en ninguna parte del mundo, no tenemos tsunamis y tenemos una plataforma marítima única”, sintetiza; sin embargo es harto sabido que los procesos quedan truncados por la falta de financiamiento.

Consultado por esta dificultad, Pujol sentencia que hasta tanto el estado argentino no se proponga crear fondos propios para su desarrollo energético, será un país con niveles de pobreza cada vez más profundos. “La estrategia de un país no se mide con una tasa de inversión, nadie analiza en estos términos cuánto cuesta un ejército en un país, sin embargo todos tenemos un ejército; un país que no tiene una estrategia clara para tener agua y energía como garantías, será un país dependiente y eternamente subdesarrollado”, contempla.

Con la potencialidad de recursos renovables que tiene el país, el experto asegura que de elevarse la capacidad de generación eléctrica, se podría proyectar una venta de energías a países vecinos como al Brasil, monstruo industrial que requiere un ritmo anual de desarrollo de 6 mil MW. “Nosotros somos ricos en energías y ser proveedor de energía es como ser proveedor de petróleo o gas”, remata.

Sobre la factibilidad de impulsar iniciativas en la conformación de fondos, Pujol da el ejemplo de la India, país que se encontraba con una situación similar a la que se encuentra hoy la Argentina, y a partir de un pequeño fondo, que con el paso del tiempo fue robusteciendo, pudo autofinanciarse proyectos hidroeléctricos.  Asimismo recuerda el caso del Chocón Cerro Colorado, represa que se financió con el aporte del gasto energético mediante un impuesto al que se le dio el mismo nombre.