En su visita por Argentina, Ricardo Rosselló se refirió al modelo moderno, sostenible y resiliente del sistema eléctrico que planean desarrollar desde su Gobierno en Puerto Rico.

La primer meta se encuentra enfocada en estabilizar al país tras el embate de los huracanes Irma y María, y desde el Gobierno calculan que serán necesarios unos $139 mil millones de dólares que serán invertidos en los próximos diez años.

Entre los proyectos definidos en el «Plan de Recuperación» es prioridad fortalecer la infraestructura eléctrica principalmente en la zona sureste de Puerto Rico y actualizar el sistema de generación que, según las justificaciones de la Ley para Transformar el Sistema Eléctrico de Puerto Rico, el actual sistema es 28 años más antiguo que el promedio en la industria de energía eléctrica en los Estados Unidos.

En este contexto es que la diversificación de la matriz y una gran participación de renovables serán necesarias, y el primer mandatario de Puerto Rico se refirió al respecto en conversación con Energía Estratégica.

«Puerto Rico tiene que transicionar hacia un modelo que sea centrado en el individuo y que crezca significativamente en renovables. Nuestro objetivo es saltar de un 1% de renovables a un 40% y lo esperamos hacer en los próximos 5 a 7 años», declaró Ricardo Rosselló.

Esta afirmación coincide con los dichos del director ejecutivo de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PRFAA), el Lic. Carlos R. Mercader, quien sostuvo los mismos porcentajes en la Conferencia de Gobiernos Estatales del Este de los Estados Unidos y Canadá.

“Durante mi ponencia, enfaticé los planes de transformación de Puerto Rico. Principalmente, discutí la importancia de contar con una red eléctrica de vanguardia. Nuestra meta es que en cinco años el 40% de nuestra energía sea generada de fuentes renovables, tales como viento y solar.», comunicó Mercader al Gobierno.

Aquello duplica lo anunciado hace dos meses desde la Oficina Estatal de Política Pública Energética (OEPPE) cuando se refirieron al tema diciendo que en 10 años se esperaba alcanzar un 20% de generación de energía renovable en Puerto Rico.

«El número crítico que estamos puntualizando es 42% en realidad, pero ciertamente tenemos que dar un salto», reafirmó el gobernador Rosselló.

El ambicioso plan deberá ser acompañado por grandes inversiones tanto en proyectos de generación como en líneas de transporte eléctrico. Por lo pronto, ya se habrían definido que serán necesarios unos $200 millones para la microrred eléctrica en dos islas del municipio (Vieques y Culebra).

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En cuanto a las microrredes, el Departamento de Energía (DOE) a través de un informe especial denominado «Soluciones de resiliencia energética para la red de Puerto Rico» (ver informe) recomendó que los planes de recuperación deben incluir un análisis para determinar la aplicación y ubicaciones óptimas, incluida su función especializada en el sistema (por ejemplo, servir infraestructura crítica en áreas urbanas, atender necesidades únicas de clientes industriales o prestar servicio a comunidades remotas). Aquel análisis debe incluir la disponibilidad de recursos de generación, combustibles y tipo de carga.

Hoy, la matriz energética puertorriqueña está compuesta por solo 1 a 2% de energías renovables, 48% de la generación proviene del petróleo, el 35% del gas natural y el 15% restante del carbón.

De allí es que, el plan que contempla Rosselló incluye hacer una transición desde la generación proveniente del petróleo hacia el gas natural, de modo de tener fuentes de generación «más limpias», hasta que finalmente las renovables tomen más protagonismo en toda la isla.

«Ahora estamos entrando en un proceso de transformación que incluye trabajo con el sector privado y privatización, pero también al individuo como ente gestor que pueda tener paneles solares y baterías para autoabastecerse», agregó el mandatario.

La Ley para Transformar el Sistema Eléctrico de Puerto Rico, promueve la privatización de los activos de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), además de establecer una necesidad de actualizar la política pública del Gobierno con respecto al sistema eléctrico.

En este sentido, será necesario impulsar políticas de incentivo para generar prosumidores activos en toda la isla, que les de independencia de la red ante posibles embates del clima y que, ante el aumento de estos actores, estabilicen el sistema.