Días atrás se dio a conocer una carta firmada por cinco de los más importantes fabricantes de módulos fotovoltaicos de China (Longi, Jinko Solar, Trina Solar, JA Solar y Risen), donde se excusaban ante sus clientes por retrasos e incumplimientos en sus entregas.

Las empresas advertían problemas en la producción que no tenían que ver directamente con la actividad sino y al aumento de los precios de los materiales y la logística, donde muchos pedidos firmados se tornarán «pérdidas graves». La misiva hace referencia a aumentos de precio en los insumos para fabricar los paneles, como el del vidrio, en un 18,2%.

Esta situación ya está repercutiendo en Chile. Aura Rearte, directora de Estudios y Regulación de la Asociación Chilena de Energía Solar (ACESOL), confía a Energía Estratégica que, debido a este fenómeno, los proveedores de paneles fotovoltaicos están solicitando la posibilidad de acogerse a la cláusula de fuerza mayor en los contratos.

La especialista indica que esto se debe a que no se sabe si va a haber o no productos para honrar los acuerdos y que, de haberlo, no hay precisión acerca de los valores futuros de los módulos.

“Si las empresas no aceptan el acogerse a esta cláusula de fuerza mayor, los proveedores están dispuestos a romper contratos y pagar las multas correspondientes”, advierte Rearte.

Y señala que los nuevos contratos se están firmando a precios desde un 10% y hasta un 30% de los que se venían celebrando.

La directora de ACESOL advierte que los módulos se han encarecido en las últimas semanas de 0,25 a 0,3 dólares. Un salto del 20%. Además, los costos logísticos por transporte aumentaron de 4 mil dólares a 18 mil dólares.

Todo este fenómeno, explica Rearte, termina por impactar en los Pequeños Medios de Generación (PMG) y PMG Distribuida (PMGD), proyectos descentralizados de hasta 9 MW.

¿Por qué? La especialista observa que, muchos de los PMG/D que se están presentando en estos últimos meses, están presupuestados a costos donde se especula con el ingreso al régimen transitorio del Decreto Supremo 88, lo cual les garantiza retornos por la venta de energía un mejor precio del que fija el decreto una vez aplicado.

Pero para poder acogerse a este régimen, los PMG/D deben declararse en construcción antes de abril del 2022. “Muchos proyectos simplemente no van a ser viables con precios de módulos tan altos”, analiza Rearte.

Es decir, los emprendimientos no se van a declarar en construcción, por ende, no se van a poder acoger al régimen transitorio y, finalmente, no se van a realizar.

La directiva de ACESOL calcula que alrededor de 180 de estos emprendimientos de hasta 9 MW se encuentran en esta situación, los cuales en conjunto totalizan unos 1.500 MW.

“Desde el punto de vista de los PMGD es una verdadera dificultad para seguir desarrollando proyectos, sobre todo teniendo en cuenta los nuevos precios estabilizados, que a los costos actuales se hace muy difícil”, remata Rearte.