El sector eléctrico en nuestro país deberá afrontar grandes desafíos en materia de energía eléctrica en los próximos años. Es que tanto en lo que respecta a generación como a la distribución, las instalaciones no dan abasto para cubrir las necesidades de un mercado que creció a buen ritmo durante más de diez años.

Emilio Apud, ex secretario de Energía de la Nación, analizó en exclusiva para Energíaestrategica.com las perspectivas de este sector: “es probable que tengamos la misma o más necesidad de importaciones que el año pasado”.

A priori, el especialista en la materia calcula que será “una cifra cercana a los 14 mil millones de dólares”. Es el rojo estimado por los embarques de Gas Natural Licuado, Fuel Oíl y Diésel que se van a adquirir en el exterior para mover las turbinas de las plantas termoeléctricas.

Según datos que aporta la cartera energética durante el período 2002-2012 aumentó en prácticamente cuatro millones y medio la cantidad de usuarios conectados al sistema nacional. Sólo en 2013 la demanda se disparó 3,21 por ciento de acuerdo al informe anual de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA).

En estas condiciones, Apud alerta acerca de la falta de estímulos a la inversión por parte del Estado Nacional: “se sufre una descapitalización desde hace 11 años”. Señala que en este período “se dejaron de invertir 2500 millones de dólares en distribución para actualizar las redes”.

En relación a la generación de energía explica que “se está trabajando sin reserva técnica y con generadores térmicos chicos, fuera de escala”, lo que hace necesario utilizar “más combustibles líquidos que hace 10 años”.

El año pasado el segmento comercial-Industrial – que consume entre 10 y 300 KW – tuvo un crecimiento del 2,12 por ciento, contra el 15,2 que resultó en total en el mercado.

¿Cómo se llegó a tal déficit en la industria? Los expertos hacen hincapié en de la crisis de 2001, cuando las tarifas de los servicios públicos fueron pesificadas y congeladas, por medio de la Ley de Emergencia Pública y de Reforma del Régimen Cambiario, medidas que desalentaron a las empresas de la actividad a impulsar nuevos proyectos.

Apud cuestiona esta forma de regular el negocio: “los subsidios sólo cubren un 15 por ciento del costo de la tarifa que paga el usuario; un 40 por ciento es dinero que aporta el Estado, el resto lo pagamos todos con cortes y malos servicios”.

El próximo gobierno, después de hacer un sinceramiento tarifario, deberá hacer un esquema de prioridades de generación y obras de distribución a negociar con las prestatarias”, plantea el ex funcionario para evitar compras de combustibles al exterior.