“Es importante que se hayan adjudicado 9 empresas en 11 proyectos, con casi 800 MW solares, de los cuales la mitad son nuevos jugadores (que no operan en Colombia) que van a aportar a la competencia, pero hay cosas por mejorar”, advierte Germán Corredor.

El director ejecutivo de SER Colombia señala que hubo múltiples factores que hicieron que el precio promedio de 155,81 pesos colombianos por kWh (41,53 dólares por MWh al tipo de cambio de hoy) para esta subasta, haya sido sensiblemente más alto que los casi 28 dólares por MWh obtenidos en 2019.

Por un lado, el dirigente advierte que, si el Gobierno hubiera dado un año más de plazo para la puesta en marcha de los proyectos adjudicados, es decir, en lugar de enero del 2023, el primer mes del 2024, tal como lo solicitó oportunamente SER Colombia, hubiera habido más ofertas y, con ello, probablemente menores precios.

(VER RESUMEN DETALLADO DE LA SUABASTA: EMPRESA POR EMPRESA)

“Eso quedó claro con que sólo se cumplió el 83% de la demanda objetivo y parte de ello porque se activó el mecanismo complementario. Además, como los eólicos no pudieron participar, el bloque 3 (horas nocturnas) quedó con muy poca participación”, analiza Corredor.

Precio promedio ofertado por empresa durante la subasta de renovables de Colombia. Fuente: Energía Estratégica

Pero, por otro lado, el especialista apunta sobre el contexto internacional. Desde la pandemia, el costo de los módulos fotovoltaicos ha aumentado un 50%, y, en estos últimos meses, el costo del transporte se multiplicó casi por 10.

“Esperamos que esta situación se supere en el corto plazo porque esto no solo afecta a la subasta sino a toda la industria renovable”, enfatiza Corredor.

No obstante a ello, el director de SER Colombia subraya que los precios alcanzados en la subasta pasada “están por debajo de los contratos que se están celebrando en este momento en el mercado”.

Próximas subastas

Consultado sobre el adelanto que arrojó a Energía Estratégica el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa, sobre la posibilidad de una nueva subasta estatal durante el año que viene, Corredor destaca: «Es una buena opción».

“Habrá que ver más en detalle cuál es la idea, pero en principio nos parece que el objetivo sería darle participación a proyectos que se quedaron afuera de la subasta pasada, precisamente por la fecha de entrada en operación que se fijó”, indica el dirigente en torno al anuncio de Mesa, quien sostuvo que el plazo de funcionamiento para los proyectos sería a partir del 2024 o del 2025.

Asimismo, el ejecutivo de SER Colombia enfatiza sobre el carácter de “participación voluntaria” que tendría esta convocatoria respecto a los comercializadores.

Pero, por otra parte, Corredor resalta la posibilidad de que comiencen a verse subastas en manos de privados.  Hace hincapié en las iniciativas que la Bolsa Mercantil y que Derivex les presentaron oportunamente a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), que consiste en lanzar convocatorias para la contratación de energía para el mercado de manera periódica. Se espera que ambos proyectos entren en vigor en 2022.

“Creemos que las subastas del Gobierno podrían ser complementarias a estos mecanismos privados, y que podrían ser ejecutadas si es que alguna administración que asuma entienda que debe incorporar mayores fuentes de energías renovables no convencionales”, cierra Corredor.