ADELAT lanza estudio sobre los procesos de prórroga de concesiones de distribución eléctrica y analiza el caso brasileño

Compartimos el comunicado de prensa de la Asociación de Distribuidoras Eléctricas Latinoamericanas, que advierte que la prórroga de las concesiones debe estar acompañada de inversiones en eficiencia energética y modernización de las redes de distribución.

La Asociación de Distribuidoras Eléctricas Latinoamericanas publicó un nuevo DSO Brief “El proceso de prórroga de concesiones de distribución de energía eléctrica: análisis del caso brasileño desde la perspectiva de los países latinoamericanos”, que comprendió el trabajo y conversaciones conjuntas con expertos del sector en el marco de su objetivo institucional de generar conocimiento específico.

El foco del documento en Brasil se da a raíz de que, a partir de 2025, llegarán a término los contratos de 20 concesiones de distribución eléctrica, pertenecientes a empresas que fueron privatizadas después de 1995 y que hoy representan aproximadamente el 60% de clientes, del mercado y de los ingresos de las distribuidoras eléctricas del país. En este contexto, existe una previsión legal y contractual respecto a la posibilidad de prórroga de estos contratos, a criterio del Ministerio de Minas y Energía (MME), una vez verificado el cumplimiento del servicio adecuado.

Para contribuir al debate acerca del modelo a aplicar en el proceso de prórroga de las concesiones, este documento describe los modelos regulatorios existentes en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú, como así también, en distintos países de Europa.

En los mercados de electricidad de América Latina existen coincidencias en relación con el modelo organizacional del sector eléctrico. En el caso de las actividades de distribución, desde la apertura a capitales privados en las décadas de 1980 y 1990, se han celebrado contratos para la explotación de concesiones en los que se consideraba la capacidad del agente privado para realizar inversiones, operar instalaciones y proporcionar servicios de calidad.

En varios países no adoptan un plazo para la prestación del servicio de distribución eléctrica (Chile, Colombia y Perú) o, cuando lo hacen, el período de vigencia es largo porque los precios están continuamente regulados y la calidad del servicio es permanentemente observada y evaluada (Argentina y Guatemala).

En el caso europeo, a pesar de que las disposiciones comunitarias no imponen la aplicación de un sistema de concesiones para el sistema de distribución ni la aplicación de procedimientos de licitación pública para su asignación, el modelo más extendido es el de concesiones/autorizaciones sin vencimiento o con opción de prórroga, en las que un DSO (Distribution System Operation, por sus siglas en inglés) tiene presencia en la mayor parte del territorio nacional.

En algunos países en los que los contratos tienen opción de prórroga, recientemente se han implementado condiciones asociadas con objetivos climáticos y de transición energética, con el objetivo de promover una transición más rápida, más local y más equitativa, y aumentar la resiliencia de la red eléctrica.

La actividad de distribución eléctrica se enfrenta al desafío de satisfacer la creciente electrificación y la incorporación de recursos energéticos distribuidos. Es por eso que la prórroga de las concesiones debe estar acompañada de inversiones en eficiencia energética y modernización de las redes de distribución.

Desde ADELAT estamos convencidos de que el diseño de los modelos contractuales debe promover la calidad en el suministro, la satisfacción del consumidor y el equilibrio económico-financiero, además de la flexibilidad necesaria para la evolución y adaptación a los desafíos de la transición energética.

Para descargar el documento, ingresa en: bit.ly/3JWxI5P o accede a su resumen ejecutivo: https://bit.ly/3UDJSWb

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *