En la oportunidad, José Ignacio Escobar, presidente de la organización gremial en la presentación del documento se refirió a las complejidades de 2020, a los logros alcanzados por el sector y a las proyecciones para el desarrollo de las llamadas ERNC. Esto fue lo que dijo:

“El 2020 fue un año complejo. Chile ya estaba inserto en uno de los movimientos sociales más relevantes del siglo, cuando a poco avanzar, el mundo se encontró con una pandemia que afectó a todos los sectores de la sociedad, a cada individuo y, por supuesto, también a la industria energética. Sin embargo, a pesar de las dificultades, las energías renovables demostraron una resiliencia absoluta, cerrando el año con más de 7.000 MW de capacidad instalada de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) y superando la gran meta sectorial de un 20% de ERNC en la matriz eléctrica.

Es por esto, por lo que nos pareció el año ideal para recopilar el trabajo de nuestra asociación y lanzar nuestra primera memoria. Los resultados obtenidos durante el duro 2020 son reflejo del compromiso y esfuerzo de miles de personas, cientos de empresas, de los gremios y las autoridades que, juntos, hemos puesto todo lo necesario para lograr los objetivos.

Fue así como se superó la anhelada meta ERNC 20/25, cinco años antes de lo esperado, cerrando con un 22% de participación en la matriz eléctrica del país, lo que profundiza nuestro convencimiento de que es posible lograr una matriz 100% renovable antes del año 2040.

LA DESCARBONIZACIÓN

Esta convicción se basa no sólo en el hecho de que las ERNC crecen día a día, sino también en la aceleración del proceso de descarbonización en Chile.

Durante el segundo semestre de 2020, salieron del sistema 242 MW de carbón de la matriz energética, a través del cierre de Bocamina 1 y Ventanas 1, centrales que durante 2020 emitieron alrededor de 417.000 tCO2 en la atmósfera, equivalentes a las emisiones producidas por 82.000 vehículos de pasajeros conducidos durante un año. Sin duda una gran noticia para la transición energética.

Todo esto mientras, en el Congreso Nacional, comenzó la discusión de un proyecto de ley que busca prohibir la instalación y funcionamiento de centrales termoeléctricas a carbón desde el año 2025 en Chile. Un proyecto de ley que, sin duda, suena muy atractivo para quienes impulsamos una transición energética hacia las energías limpias de la forma más acelerada posible, pero también una propuesta basada principalmente en voluntades, con ausencia de análisis técnicos que aseguren que la decisión sea eficiente y viable técnica y económicamente para el país.

Justamente, para apoyar con datos concretos sobre la mejor, y más rápida, trayectoria de salida de estas centrales en Chile es que -desde ACERA- asumimos el desafío de desarrollar un estudio denominado “Análisis y Propuesta de una Ruta de Referencia para Alcanzar Cero Emisiones en el Sector de Generación de Energía Eléctrica en Chile”, que es, por lejos, el más grande e importante que hemos desarrollado como asociación.

Esperamos sinceramente que este trabajo sirva de insumo fundamental para delinear el marco regulatorio adecuado para que este objetivo sea factible. No hay que olvidar tampoco que la transición energética debe considerar muchos más factores que sólo los técnicos y económicos. La sustentabilidad va mucho más allá que producir energía limpia, significa hacerlo en armonía y respeto con el entorno social y ambiental.

No es una ecuación fácil de resolver, pero estamos seguros de que existe disposición y un compromiso real para ir siempre mejorando estos procesos. Especialmente porque nuestra matriz seguirá creciendo, y el único camino es a través de las energías renovables. El presente y el futuro, sin duda, es renovable.

En ese mismo sentido, estamos totalmente comprometidos con el cuidado del medio ambiente y la crisis climática, lejos el desafío más importante que enfrentamos como planeta.

LOS DESAFÍOS

Desde ACERA estamos trabajando arduamente para que todos estos desafíos técnicos, económicos y socioambientales, puedan seguir avanzando de forma acelerada y segura para el país, como también a través de un trabajo internacional, como el que hacemos con RedREN, la Red Iberoamericana de Energías Renovables, que actualmente reúne a 17 asociaciones de energías renovables de 11 países diferentes, con el compromiso de impulsar, como bloque, un desarrollo sostenible en nuestros diferentes países. Red que lideramos desde su creación en diciembre de 2019, en el marco de la COP 25.

Es un imperativo de escala mundial promover marcos regulatorios ambiciosos y de largo plazo en cada uno de los países que conforman RedREN, con el fin de sumar esfuerzos para la descarbonización de nuestra sociedad, utilizando las energías limpias como el motor de esta transformación.

Sin duda, aún queda mucho camino por recorrer, pero el año 2020 siempre lo recordaremos tanto por su adversidad como por los logros obtenidos a pesar de ello. En los años venideros, seguiremos trabajando en lograr nuestra meta, que es llegar a una matriz 100% renovable, donde el desarrollo de todas las tecnologías ERNC presentes en Chile gracias a su enormidad de recursos naturales, junto al almacenamiento y el hidrógeno verde, nos permitirán alcanzar este ambicioso desafío, en plena armonía y respeto con nuestros habitantes y su entorno ambiental”, concluyó.

VER MEMORIA ACERA

Fuente: Guía Chile Energía