¿Qué soluciones aporta la eficiencia energética en industrias y comercios?

Antes de plantear las posibilidades de la eficiencia energética conviene dar un paso atrás para poder entender  la situación energética a nivel mundial. Veamos:

  1. a) La energía es un recurso que es valioso (la mayoría de las actividades en las sociedades actuales dependen de la disponibilidad de alguna forma de energía) y escaso (una de las limitaciones del crecimiento económico está relacionada con el crecimiento insuficiente de la oferta de energía). Como consecuencia de estas dos características aparece la tercera: la energía es cara.
  2. b) La energía, en general, no se encuentra disponible en la forma que nos resulta más adecuada para nuestras necesidades. Por ejemplo, si necesito iluminar un ambiente, la energía eléctrica disponible debe transformase en energía lumínica. A su vez, la electricidad no está disponible en la naturaleza, tengo que obtenerla a partir de la captura de la energía cinética del aire (energía eólica), de la energía radiada por el sol (energía solar), de la energía potencial o cinética del agua (energía hidroeléctrica) o de la combustión de un hidrocarburo (energía química).
  3. c) En estos procesos de transformación una parte de la energía en su forma original consigue alcanzar la forma deseada, pero otra parte se pierde. La proporción de energía que consigo transformar a la forma deseada se llama rendimiento (o eficiencia) y su valor depende de la tecnología del proceso de transformación y de la tecnología de los equipos empleados. Este número nunca es 1 (100%) pero nos interesa que sea lo más alto posible. Vale la pena señalar que en la generación eléctrica, a partir de la combustión de hidrocarburos, es más lo que se desperdicia que lo que se logra trasformar. En otras palabras, el rendimiento es menor al 50%.
  4. d) La forma más difundida de energía, que es la combustión, tiene un impacto negativo sobre el medioambiente por la generación de gases de efecto invernadero

Contestando tu pregunta, para poder disfrutar de los servicios que dependen de la energía con un menor consumo debemos recurrir al cambio de conducta (consumo racional) o al empleo de tecnología que produzca menos pérdidas en los procesos de transformación y utilización de la energía (consumo eficiente).

La ventaja de la eficiencia energética para el usuario es, obviamente, la reducción del costo en la factura respectiva. Pero la misma reducción mirada en forma sistémica implica no sólo un menor consumo del recurso energético escaso sino, además, la reducción de pérdidas en la cadena de transformación, un menor impacto ambiental y, eventualmente, la liberación de recursos energéticos para otras demandas que podrían estar insatisfechas

¿Podrían mencionar un caso de éxito?

En 2012, ABB implementó y certificó conforme a ISO 50001 un sistema de gestión de la energía en su planta de Valentín Alsina, incluyendo sus actividades productivas, administrativas, comerciales y de ingeniería. Este certificado fue mantenido y renovado mientras se desarrollaron actividades en esa planta. Desde ese año se pudo reducir en forma sostenida el consumo energético para la realización de las actividades mencionadas, llegando a acumularse una reducción del 26% en los consumos registrados en el año 2016.

Posteriormente, también se implementó y certificó un sistema de gestión de la energía en la planta de Tucumán.

¿Qué porcentaje se puede ahorrar aplicando medidas de eficiencia energética?

  • En la mejora tecnológica en iluminación se pueden esperar reducciones de consumo en el rango de 10 a 25%.
  • En la combustión (incorporando instrumentación y control), 2 a 5%.
  • En el reemplazo de motores eléctricos por otros con mayor rendimiento, 2 a 4%. Con la incorporación del control de velocidad (convertidores de frecuencia), en aplicaciones de bombas y ventiladores, 20 a 35%.
  • Con el cambio de conducta de los usuarios (iluminación y acondicionamiento de aire en espacios desocupados, correctos ajustes de temperatura, no abrir puertas o ventanas en ambientes climatizados, etc.) 8 a 12%

¿Están las empresas interiorizadas sobre el tema?

Hace algunos años (no demasiados) que la eficiencia es parte de la agenda energética argentina y ha tenido una difusión razonable.

Vale la pena mencionar que, así como en el pasado se incluyó (con excelentes resultados) el uso responsable del agua en la enseñanza de nivel primario, actualmente las buenas prácticas de consumo energético también se encuentran incluidas en ese mismo nivel.

¿Cómo están avanzando desde ABB?

ABB posee una cultura orientada a la productividad de sus clientes y la eficiencia energética resulta, finalmente, una acción en pos de la productividad. En todos nuestros productos y servicios se incluye -en la medida en que resulte razonable- la eficiencia energética ya sea para el usuario de los mismos o para el sistema energético en su conjunto.

Nuestros equipos de ingeniería y de servicios poseen, también, esa misma mirada y colaboran con nuestros clientes asesorándolos e implementando soluciones que les permitan conocer, controlar y reducir su consumo de energía.