En el marco de la Ruta 2018-2022, el Gobierno del presidente Piñera está discutiendo en la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados una iniciativa para incentivar el desarrollo de proyectos geotérmicos de mediana y pequeña escala.

Según pudo averiguar Energía Estratégica, ingresó formalmente al Congreso el 11 de abril de este año, bajo el número de boletín 12546-08, consensuado entre tres ministerios involucrados: Energía, Hacienda y Minería.

“Los aprovechamientos someros de energía geotérmica presentan características distintas que un proyecto eléctrico en sus etapas de construcción y operación, así como magnitudes muy inferiores respecto a la inversión, superficie ocupada, impacto ambiental,  área de influencia, exigencias de seguridad, complejidad técnica, entre  otros aspectos”, sostiene en sus fundamentos la iniciativa presentada.

Por eso la intención es actualizar la legislación vigente, actualizar la ley N°19.657, para así abrir paso a nuevas inversiones y emprendimientos que podrían ser de interés para el país.

“El actual marco normativo no distingue escalas de trabajo, exigiendo los mismos requisitos técnico-económicos para un proyecto de uso directo o para uno eléctrico», señala el texto.

Y explica que «esta disfuncionalidad se hace más evidente al observar que las dimensiones mínimas de una concesión de explotación geotérmica son de 100 metros de largo y ancho, lo cual no se ajusta a las posibilidades modulares de pequeños proyectos de bombas de calor geotérmicas, que en el mundo están irrumpiendo con fuerza al interior de las ciudades”.

Actualmente, de acuerdo a la información oficial, adjuntada en el proyecto, Chile ocupa el lugar 54 del mundo en el ranking de capacidad instalada de usos directos de la geotermia con 20 MWt.

Esto, siendo que desde el punto de vista técnico es posible aprovechar la inercia térmica de la tierra, así como también las anomalías de calor propias de nuestra geología.

“Este rezago se relaciona con que la Ley de Geotermia fue concebida para posibilitar la materialización de grandes proyectos eléctricos, mediante el otorgamiento de una concesión de exploración o de explotación, sin hacer mayor distinción respecto a pequeños aprovechamientos someros de energía geotérmica”, apunta el proyecto.

Con esta novedad, el Gobierno confía que podría despegar el mercado, utilizando bombas de calor  geotérmicas en diversas aplicaciones.

“Desde un proyecto pequeño que abastece de calor y frío a una vivienda, a proyectos mayores para colegios, hospitales y edificios públicos, además de sectores importantes de nuestro ecosistema industrial, identificando oportunidades en actividades tales como el turismo, la producción vitivinícola, la agroindustria, la minería, e incluso con  la posibilidad de integrar todas estas demandas en un sistema mayor de calefacción distrital”, describe el proyecto.

En lo que respecta al marco regulatorio, la ley busca superar las barreras regulatorias existentes, sustrayendo a los aprovechamientos geotérmicos someros del régimen concesional, así como de sus derechos y obligaciones, el que, como se adelantó, actualmente está previsto para los grandes proyectos de exploración y explotación geotérmica, estableciendo un régimen que, persiguiendo los mismos fines de resguardo de los intereses públicos y privados del sistema concesional, se  ajuste a la realidad de los proyectos que realicen aprovechamientos someros de energía geotérmica.

Texto del Proyecto

Al tenor de lo expuesto, el objetivo del proyecto de ley que se ofrece a la consideración de esta Honorable Cámara se resume en los siguientes tres aspectos:

a) El establecimiento de un sistema de registro de aprovechamientos someros de energía geotérmica, excluyéndolos del régimen concesional

b) Una modificación del régimen de fiscalización; y

c) El establecimiento de estándares generales de seguridad para los usos de la energía geotérmica.

En efecto, para el aprovechamiento somero de la energía geotérmica se remplazará la obligación de constituir una concesión de energía geotérmica por el deber de inscripción en un registro público administrativo denominado “Registro Nacional de Aprovechamientos Someros de Energía Geotérmica”.

Esta obligación  se establece para los proyectos que alcancen una profundidad hasta los 400m desde la superficie y aprovechen un recurso de temperatura promedio no superior a los 90° Celsius.

La inscripción en un registro administrativo es una técnica de información de la Administración, encuadrable en la denominada actividad administrativa de constancia, a través de la cual los administrados entregan información de hecho a la Administración relativa a la existencia, circunstancias personales y actividad de los sujetos, con el objeto de posibilitar y facilitar el control que la Administración debe  realizar sobre dichos sujetos y sus actividades.

De forma tal que la actividad informativa vinculada con el registro  posee un carácter instrumental, al  servicio de otras técnicas de ordenación, tales como la fiscalización, la que, en el proyecto sometido a vuestra consideración, pasará a estar radicada en la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.

El segundo aspecto abordado por el presente proyecto de ley dice relación con mejorar los estándares de fiscalización de la actividad geotérmica.

Actualmente, esta facultad está radicada en el Ministerio  de Energía, entidad que, además, debe administrar sus disposiciones y elaborar la normativa sectorial, lo cual no se adecúa al estándar ya asentado de separar la labor reguladora de la propia de fiscalización.

De este modo, y con el objetivo de ordenar y separar las distintas funciones del Estado en materia energética, se ha propuesto que sea la Superintendencia de Electricidad y Combustibles el ente fiscalizador en materia geotérmica, haciendo extensivo a este sector lo ya vigente para otros recursos energéticos, como los combustibles líquidos, gas y electricidad, esto es, entre otros aspectos, el pleno sometimiento a las potestades sancionatoria e interpretativa de dicha Superintendencia conforme a lo dispuesto en la ley Nº18.410.

Finalmente, el proyecto de ley establece un nuevo estándar general a la reglamentación de las condiciones de seguridad que deben adoptarse en el desarrollo de las actividades geotérmicas para la prevención y control de riesgos sobre la vida, salud y seguridad de las personas así como respecto del resguardo de la sostenibilidad del recurso geotérmico y la protección de las instalaciones e infraestructura, tanto para actividades realizadas en el marco de una concesión geotérmica, como también para los aprovechamientos someros que estén en el Registro, materia que, por lo demás, ha sido poco desarrollada tanto en la práctica como a nivel normativo.