¿Cómo es la experiencia de la empresa en Latinoamérica?

Desde hace años participamos en distintos mercados estratégicos de la región. Nos instalamos y destacamos en países como México y El Salvador.

Recientemente miramos a Argentina por su enorme potencial de energías renovables. Una gran atracción fue el Programa de Licitaciones RenovAr que nos llevó a tomar la decisión de crear nuestra subsidiaria a finales de 2016 como headquarter para toda la región sudamericana.

¿Cómo resultó invertir en el Programa RenovAr?

Entramos con un proyecto en la ronda 1 y luego con otro proyecto en la ronda 2. Con lo cual, tenemos dos proyectos de 200 MW bajo las condiciones de RenovAr –que totalizan 208 MWp–. A la unión de aquellos denominamos Altiplano 200; este se ubica en el municipio de San Antonio de los Cobres, en la provincia de Salta.

Una zona con desafíos para la logística…

Sí, inicialmente porque se construye en un lugar bastante lejano y a más de 4000 metros de altitud. Se conectará a la línea que está operada por Transnoa S.A.; la misma en la que se conectará el proyecto de JEMSE «Cauchari» – nosotros estamos ubicados 20 kilómetros más al oeste, cercanos a la frontera con Chile–.

¿Cómo cerraron el financiamiento?

Tuvimos bastantes dificultades en el proceso. Vivimos tres crisis cambiarias que devaluaron muchísimo el peso y crearon tensiones en los prestamistas que estábamos considerando para financiar esta planta.

Pero la seriedad de Neoen y su track record en toda Latinoamérica y el resto del mundo nos dieron la confianza de los prestamistas a pesar de las variaciones del mercado que tuvieron impacto en el modelo financiero, las condiciones de los préstamos, los plazos de realización de la obra y otros.

Sabíamos que Argentina era un país donde teníamos que tener una espalda muy sólida. Nuestra ventaja como Neoen es que somos un productor independiente de energía renovable que se define como develop to own, estamos desarrollando para hacer propietarios a largo plazo de los contratos; es decir que cuando Neoen decide invertir en un país, se queda en este país mientras duren los contratos y acepta las reglas del mercado.

¿En qué situación se encuentra ahora Altiplano 200?

A principios de 2018, iniciamos aquella búsqueda de financiamiento. Como indiqué, fue un camino muy difícil terminar el desarrollo y financiar el proyecto en el contexto que hemos vivido durante los últimos dos años. No obstante, logramos el financiamiento en marzo de 2019 y lanzamos su construcción en seguida.

Estamos con NTP (Notice To Proceed) desde marzo/abril de 2019; con lo cual, avanzamos en la construcción de esta planta. Ahora, tenemos lista el 100% de la parte fotovoltaica, pero vamos por el 90% de la obra ya que estamos terminando una estación elevadora de tensión y las últimas torres para conectar el parque.

¿Cuándo tienen previsto inaugurar?

Durante el mes de octubre de 2020 pensamos obtener la habilitación comercial y, una vez obtenida, pensar en la inauguración. Creo que somos de los únicos proyectos de RenovAr 2 con este tamaño que va a ingresar en el SADI este año.

¿Lograron superar la crisis cambiaria?

El control de cambio que inició en septiembre una cosa que, si bien entendimos porqué el gobierno argentino lo estaba haciendo, tenía un impacto no deseado para los inversionistas involucrados en infraestructuras a largo plazo, porque no permitía tendré estábamos dólares para nuestras obras limpias y competitivas en Argentina.

¿Se refiere a la imposibilidad de ingresar dólares?

Luego de las elecciones PASO del año pasado, la normativa que publicó el Gobierno anterior no nos permitía ingresar dólares al país. Se transformaban en pesos, sin posibilidad de acceder al mercado libre de cambio para pagar tus importaciones.

Si bien lo entendimos porque el gobierno lo hacía para preservar sus reservas y evitar especuladores, estuvimos trabados bajo este sistema sencillamente porque no podíamos pagar a nuestros proveedores del exterior.

Como respuesta a esto, nos unimos con nuestra competencia en el mercado renovable y logramos que nos flexibilicen algunas condiciones para que podamos solamente desembolsar el dinero, ingresarla en dólares a Argentina y pagar a sus contratistas.

¿Cómo es el escenario ahora?

Con las normas tal cual son aún tenemos algunas dificultades. En particular, la Norma 7030. Pero, aunque el escenario sigue complejo, funciona. Tenemos la certeza terminar la planta con el dinero que queda por entrar a Argentina y también con los pesos que nos pagará CAMMESA, volver a comprar dólares para reparar la deuda contraída.

¿Cómo impactó el problema cambiario?

Las demoras y las dificultades qué encontramos tanto en el proceso de financiamiento, el proceso de construcción e importación, sí tuvieron un costo adicional para nosotros pero es el riesgo y responsabilidad que debemos asumir como sponsor a largo plazo del proyecto.

Cualquier otra demora pudo haber ocurrido en otro país con permisos o otros temas y sabemos tenerlas en cuenta desde el desarrollo y construcción del proyecto.

¿Y la devolución anticipada del IVA?

El tema del IVA estuvo desde el modelo financiero y la decisión de hacer esta inversión. La ley 27 191 decía que el IVA era devuelto por el gobierno en dos meses, eso es lo que teníamos considerado y las demoras en el pago sí nos impactaron.

Para nosotros el IVA suma USD$43 millones y a la fecha estamos al 90% avance de obra, hemos gastado un 90% del IVA y aún no hemos visto ningún reembolso. Ese dinero se debería usar para la inversión pero ahora como no ingresa, nosotros debemos poner el dinero adicional sin saber cuándo y si se nos va a devolver el IVA.

Esperamos que Argentina no entran de default. Esperamos que después de esta renegociación se puedan agilizar las cosas para las empresas como nosotros que invertimos a largo plazo y en tecnologías limpias y competitivas. En principio que se nos devuelva el IVA como dice la Ley.

¿Conversaron el tema con las autoridades? 

Tanto el exsubsecretario como el actual director de energías renovables (autoridades de las distintas gestiones de gobierno) nos dijeron que éramos de los buenos alumnos en le sector. Nos ven con buenos ojos porque hemos trabajado e invertido fuertemente.

Ahora, el gobierno nacional entiende las necesidades que tenemos en cuanto a las demoras relacionadas con el virus y lo mismo sucede con las autoridades de Salta, hemos trabajado un protocolo con el Ministerio de Producción provincial para poder continuar con la obra y esta semana tenemos una llamada con el gobernador, es decir que mantenemos el diálogo.

Si bien estamos en una emergencia sanitaria, se está haciendo todo lo posible para agilizar las obras porque es un win-win para nosotros, la provincia de Salta y Argentina.

¿Están desarrollando nuevos proyectos?

Somos una compañía que desarrolla y es propietaria de proyectos. Tenemos un portafolio de 400 MW en Argentina –que incluye tecnología eólica y solar– y apostamos a desarrollar estos proyectos siempre y cuando se den las condiciones financieras y técnicas para la interconexión. No queremos perder el aprendizaje que adquirimos con Altiplano 200 y buscamos aplicarlo para otros proyectos.

El nuevo virus está redefiniendo todo: cómo serán los consumos en cada país, cuánta participación de energías renovables se requerirá y la manera con la cual nosotros vamos a tener que jugar en los distintos mercados.

Avance de obra Altiplano 200 – Neoen