El Director General subrayó que «en un planeta muerto, no hay puestos de trabajo», señalando al mismo tiempo los enormes beneficios socioeconómicos de la transición energética como un verdadero motor de creación de empleo con 11,5 millones de puestos de trabajo en la actualidad y una estimación de 40 millones de puestos de trabajo adicionales para 2050 en todo el mundo.

«Si aceleramos el camino hacia la energía cero emisiones en los próximos tres años e invertimos dos billones de dólares estadounidenses al año en la transición energética, crearemos 5,5 millones de nuevos puestos de trabajo», dijo el Sr. La Camera, refiriéndose a la Perspectiva Mundial de Transiciones Energéticas de IRENA que esboza un cambio del sistema energético en línea con 1,5°C.

«Pero necesitamos políticas», añadió. «Si la intervención del Estado va en la dirección correcta, puede aprovechar el dinero privado y acelerar la transición energética».

«Tener en cuenta la igualdad entre el Norte y el Sur»

Al hablar de desarrollo sostenible y equitativo, «hay que tener en cuenta la igualdad entre el Norte y el Sur del mundo», continuó el Director General de IRENA.

«Al construir este nuevo sistema energético a lo largo de la cadena de valor, debemos tener en cuenta que los sectores industriales de los países en desarrollo forman parte de la creación del valor».