¿Hay oportunidades para la generación distribuida?

El avance en la región es heterogéneo. Países como Brasil y México han logrado avances significativos, sobre todo en términos de tamaño. Otros como Chile y Colombia han iniciado procesos prometedores, mientras que otros como Argentina (a nivel federal, algunas provincias como Salta, Santa Fe o Mendoza ya tienen un camino hecho con leyes provinciales) y Perú recién están iniciando sus procesos.

En términos de oportunidades la mayoría de los países ya tienen marcos regulatorios que como mínimo permiten la conexión mediante incentivos fiscales, económicos o financieros.

En algunos de ellos aun hay barreras significativas por remover, pero aun así prácticamente en todos hay oportunidades para nuevos proveedores de soluciones renovables. Por supuesto que hay mercados por tamaño y morfología mas atractivos (los ya mencionados Brasil y México, por caso) y otros en crecimiento con espacio y necesidad de nuevos jugadores.

Las grandes subastas de PPAs atraen a grandes jugadores por ser capital intensivas, en cambio la energía renovable distribuida abre oportunidades para actores locales y regionales. Permite además la solución de muchos problemas técnicos económicos y comerciales de las economías regionales.

Ya hay a nivel y regional un aprendizaje importante basado en los éxitos y, sobre todo, en los fracasos que permite saber que tan malo como no estimular la generación distribuida es hacerlo en exceso o desordenadamente. La salida de los esquemas de incentivo al fin del proceso programado debe ser ordenada y sin sobresaltos que destruyan empresas y empleo.

¿Cómo se está moviendo el mercado en Chile?

Chile fue tomado como modelo por muchos países en la región, entre ellos Argentina y Perú.

Ha tenido un crecimiento significativo en GRD alcanzando 42,8 MWp instalados según SEC y CNE. El modelo de net billing se ha mostrado útil para estimular el crecimiento allí. No es extraño en un mercado fuertemente marcado por las distribuidoras.

El congelamiento de las tarifas no ha influido en la demanda porque los precios de la GRD siguen estando por debajo. El sector aun demanda una simplificación y completa digitalización de los trámites y un mayor control sobre el tiempo y los costos de los estudios eléctricos por parte de las distribuidoras.

¿Y en Colombia? 

A dos años de vigencia de la resolución 030, que rige el marco regulatorio local han avanzado mucho. Por supuesto todavía hay mucho por mejorar, simplificar el trámite de certificación para los sistemas domiciliarios, aumentar el límite de solo 100 KWp a partir del cual, a los proyectos solo se le remunera la generación.

¿Que se espera del nuevo reglamento de generación distribuida de Perú?

Han estado en un largo periodo de consulta, aún no está el marco regulatorio definido por completo. Es un país importante de la región, con muy buena disponibilidad del recurso, esperamos que sepa tomar las lecciones aprendidas de los vecinos y recupere parte del tiempo perdido. Es un país atractivo para que las empresas consideren su ingreso en 2020.

México parece avanzar sostenidamente…

México tiene ya 112.660 instalaciones de GRD, con unos 812 MWp de potencia instalada. Es un caso de éxito que aprendió de errores propios como sobre-especificar el medidor, lo que introdujo un sobrecosto innecesario que detuvo por un tiempo el crecimiento del nicho.

La mayor parte de las instalaciones son residenciales (70%) le siguen las comerciales con un 20% y las industriales representan solo el 5 % del total.

En modelo de net-billing (el preferido de las distribuidoras porque es el que menos afecta sus flujos de fondos) tiene todavía algunos aspectos por resolver, la incertidumbre sobre las tarifas tiene un rol importante.

¿Brasil es el más prometedor?

Si, es el mercado de mayor tamaño y más rápido crecimiento. Bajo el esquema de GD lleva instalado más de 2.300 MWp de los cuales el 98% es solar pv.

Se triplicó la potencia instalada desde 2018. Los estados que lideran la tabla de potencia instalada son Mina Gerais, Rio grande do Soul y Sao Paulo, lo que una vez más muestra que el tener mayor radiación solar disponible no determina el mercado, marco regulatorio y financiamiento, sí.

¿Cómo evoluciona la GD en Centro América?

Países centroamericanos, fueron “early adopters” de la tecnología en la región. Los casos de República Dominicana y Panamá en la adopción de energías renovables concentrada y distribuida son un ejemplo.

Durante años tuvieron más potencia instalada que Argentina, siendo economías y matrices eléctricas mucho más pequeñas que la tercera de la región después de Brasil y México.

Hoy tienen modelos de energía renovable distribuida diferente. Han conseguido catalizar el proceso de adopción tecnológico aunque con resultados disimiles.

¿Costa rica avanza por el buen camino?

Costa Rica ha implementado desde 2015 (con posteriores modificaciones y adaptaciones) un modelo de medición neta que está funcionando, lleva instalados más de 25 % (en un país con 99% de ER).

Aún tiene cosas por mejorar, como el trámite administrativo todavía complejo, en términos fiscales no hay excepción al impuesto a la renta, has dispuesto utilizar un medidor con medición independiente de la energía generada.

Esto es importante para trabajar la gestión de demanda cuando la GRD crezca de manera significativa. De otra manera solo veo el saldo neto y desconozco la demanda real. C Rica tiene por objetivo ser carbón neutral y va en buen camino a ello.

¿Qué implica cambiar el modelo de generación para los países?

La generación renovable distribuida no supone solo un cambio tecnológico más limpio y barato (si se hacen bien las cuentas!), es la base un cambio de paradigma de desarrollo y consumo.

La meta de tener matrices eléctricas integradas regionalmente con 100% ER es el norte que debería guiar la política de estado de nuestros países, no solo por el imperativo climático, sino porque nuestras exportaciones enfrentaran competencia en términos de intensidad energética y huella de carbono, que amenazan con convertirse en la fiebre aftosa del siglo 21.

También que no solo de electricidad vive el hombre, la generación distribuida renovable no debe limitarse solo a la electricidad.