¿Qué cambios se introdujeron a la importación de tecnologías?

En principio, cuando hablamos de tecnologías, nos referiremos a la tecnología fotovoltaica, específicamente a los módulos fotovoltaicos y los inversores de conexión a red, que es nuestra especialidad. En el caso de los módulos fotovoltaicos, si bien a través del Decreto 864/2018 de la gestión de Gobierno anterior, y de la Resolución General de la AFIP 4350/18, se determinó el arancel cero para los derechos de importaciones de los mismos y que, en referencia a la tasa de estadística el Decreto 332/19 estableció en un 2,5% la alícuota de la misma (según el Decreto, hasta el 31/12/2019), complementado luego con el Decreto 548/19 en el que se menciona un monto máximo a abonar de U$S 500 para proyectos que apliquen a las Leyes 26.190 y 27.191 (no hace mención a la Ley 27.424), me parece importante destacar todos los “impuestos” que se deben abonar a la hora de la importación.

Veamos, los derechos y estadísticas se calculan sobre la base CIF (acrónimo del término en inglés Cost, Insurance and Freight, es decir, Costo, seguro y flete). En este caso, si los derechos se mantienen en cero y la tasa de estadística vuelve a ser cero, no hay variación alguna y obviamente esto es beneficioso para quien desea importar.

Los impuestos se calculan sobre la base CIF + derechos + estadística; siguiendo con lo explicado anteriormente, se calcularían directamente sobre la base CIF. Estos impuestos son del 10,5% de IVA; 10% de IVA adicional; 6% de impuesto a las ganancias y 3% de impuesto a los ingresos brutos.

Si bien una parte de estos impuestos se pueden recuperar, al momento de realizar el despacho de aduana se debe disponer del dinero para abonar estos impuestos, lo que genera un importante costo financiero además del propio costo de la porción de los impuestos que representan un gasto ya que no son recuperables.

En conclusión, es positivo que no se cobren los aranceles de importación pero sigue habiendo un costo impositivo muy alto, que si bien entiendo que se cobran en la mayoría de las importaciones, poseen una incidencia muy importante en este caso.

En el caso de los inversores, el otro componente fundamental del los sistemas fotovoltaicos de conexión a red, para importar los mismos se debe abonar un 14% de derechos de importación y en el caso de los impuestos un 21% de IVA y un 20% de IVA adicional (el resto de las tasas e impuestos es igual a la de los módulos fotovoltaicos), por lo que sería deseable poder también reducir estas tasas e impuestos.

¿Cómo impactan en el sector?

Bueno, como mencionamos anteriormente, el impacto de la baja de los aranceles aduaneros es positivo y sería importante para que los costos del equipamiento y, por lo tanto, de los sistemas de generación solar fotovoltaica de conexión a red sigan disminuyendo, ampliar esta reducción al resto de los componentes, fundamentalmente a los que aún no se fabrican en el país.

¿Afecta sobre la generación distribuida?

Cuando pensamos en un sistema de generación distribuida que ya está instalado y funcionando, debemos pensar en los distintos componentes de costos que lo componen para llegar a ese punto, es decir, inicialmente hay un costo por la ingeniería del proyecto, luego tenemos los costos de los equipos propiamente dichos, de las estructuras de soporte y de los materiales eléctricos; los costos de instalación supervisión y puesta en marcha y los costos de transporte, seguros, administrativos y seguridad e higiene, además de otros costos asociados a las exigencias del proyecto. Por lo tanto, no solo el costo de los equipos tiene influencia en el proyecto, sino que todos los demás que hemos mencionado también tienen una influencia importante y una de las formas que estos costos disminuyan es a través de la generación de una economía de escala que los permita y que aún no se ha llegado a desarrollar en nuestro país, pero que tiene un gran potencial de desarrollo en la medida en que todos los sectores involucrados trabajen en pos de este objetivo.

¿Hay tecnología nacional para aprovechar?

Cuando se habla de este tema generalmente se piensa en los módulos fotovoltaicos y en los inversores. Respecto a los primeros, si bien existe tecnología nacional, le es difícil competir fundamentalmente por cuestiones de escala de producción; respecto a los segundos, se ha comenzado a desarrollar a nivel nacional y creo que si estas industrias pudiesen acceder a determinadas condiciones favorables para su desarrollo, se podría tener en el mediano plazo una industria fructífera y de calidad.

Ahora, es importante considerar también todo el resto de los componentes del sistema, en los que la industria nacional ha comenzado a tener una participación fundamental. No hablo solo de equipos y materiales, hablo también de la capacidad de mano de obra nacional en todo su espectro, que es muy buena y de gran calidad, en la que muchos profesionales y empresarios han apostado a este mercado de forma seria y responsable.

¿Cómo se está moviendo el mercado?

Más allá de los mega proyectos que se desarrollaron a partir del Programa Renovar, en el sector de la generación distribuida, fundamentalmente a partir de la implementación de la Ley 27.424, el mercado ha comenzado “a rodar” y se han generado muchas expectativas, especialmente en el sector comercial e industrial, que por diversos motivos van generando el interés de incorporar sistemas de generación de energías renovables.

Luego de los flamantes cambios de gestión de gobierno, estos sectores, sumados al sector doméstico, están esperando definiciones en relación  curso que tomará el país, fundamentalmente en materia económica, para poder tomar decisiones finales.

Es de esperar que el país todo siga apostando a las energías renovables, como política de estado, con planificación y prospectiva a corto, mediano y largo plazo y con todos los sectores políticos, sociales, industriales y educativos involucrados, en pos de una Argentina mejor.