27 de febrero de 2018

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli
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Pro y contras que analizan estacioneros ante el avance de vehículos eléctricos

La posibilidad de que los usuarios puedan recargar sus propios vehículos en sus hogares, afectaría la rentabilidad de las estaciones de servicios; no obstante, los estacioneros entienden que si se logran incorporar al negocio de manera virtuosa, el cambio de paradigma los beneficiará.

Un informe publicado el año pasado por un grupo de investigación de Bloomberg New Energy Finance señala que el precio de los vehículos eléctricos está bajando más rápido de lo esperado. Esto se debe a la depreciación de las baterías y políticas energéticas que promueven los automóviles de emisiones cero en China y Europa.

Las predicciones de los investigadores coinciden con la de varios especialistas en la materia: sostienen que entre el 2025 y el 2030 el costo de los autos eléctricos se volverá competitivo respecto de los vehículos a combustión interna. De ser así, se prevé que las calles se pueblen de estos rodados amigables con el medioambiente.

Tesla y Volkswagen planean producir más de un millón de autos eléctricos al año para 2025. Volvo ya anunció que eliminará gradualmente el motor tradicional de combustión y que todos sus nuevos modelos a partir del año que viene serán híbridos o funcionarán exclusivamente con batería.

Por su parte, en la Argentina, se espera que el parlamento discuta durante este año un proyecto de Ley de vehículos eléctricos que ya presentó el diputado nacional de Cambiemos, Juan Carlos Villalonga, uno de los promotores de la Ley 27.424 de Generación Distribuida mediante Energías Renovables.

Ahora bien, si los propios conductores pudieran recargar sus vehículos en sus hogares, ¿cómo afectaría esta práctica a la rentabilidad de las estaciones de servicios?

En diálogo con Energía Estratégica, Carlos Gold, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), cuenta que si bien hoy día éste no es un tema que ocupe la agenda central de los estacioneros, sí está prendiendo algunas luces de alerta.

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“El principal análisis pasa por lo económico”, apunta el dirigente y analiza: “¿qué pasará cuando sea regulada la Generación Distribuida (mediante energías renovables) y sean los propios hogares los que puedan asistir a los autos eléctricos? En ese caso habría una migración en ventas (de surtidores) que sería difícil de recuperar”.

La Ley de Generación Distribuida N°27.424 está a punto de ser reglamentada por el Poder Ejecutivo, tras su sanción a fines de noviembre del año pasado. Esto permitirá que los usuarios de todo el país puedan volcar energía renovable a la red eléctrica a escala domiciliaria, haciéndoles frente a su consumo tarifario.

Pero tal interacción no supone la mera inyección de energía limpia a la red. Un usuario también podrá producir energía, cargar su vehículo, utilizarlo y luego vender el sobrante en determinados horarios del día donde la energía es más cara. Esto supone un consumo racional del usuario. Pero para ello habrá que esperar a que los costos de los autos eléctricos caigan.

Sin embargo, Gold asegura que desde CECHA no se quedarán con los brazos cruzados. “Si es que el escenario se comienza a preparar más rápidamente de lo que está previsto, nosotros no podemos perder terreno”, asegura.

La carta que pretenden jugar los estacioneros tiene que ver, justamente, con una debilidad de los autos eléctricos frente a los de combustión interna: la demora en las cargas de las baterías.

“La principal ventaja que tendrá una estación de servicio va a ser la rapidez con la cual se va a poder abastecer eléctricamente un auto”, compara Gold en relación a lo que podría ser la recarga doméstica.

Y además de un mejor servicio, el titular de CECHA encuentra otro beneficio, que tiene que ver con este mismo cambio de paradigma que propone el modelo: que las propias estaciones de servicio puedan surtir a sus clientes con energía ‘gratis’ a partir de fuentes renovables.

“Si las propias estaciones se transforman en generadoras de energía, puede ser un salto de calidad muy importante en la matriz energética”, destaca Gold.

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Según las predicciones de Bloomberg New Energy, autos híbridos y totalmente eléctricos conformarán el 54 por ciento de las nuevas ventas de vehículos comerciales ligeros en todo el mundo para 2040, por lo que superarían las ventas de modelos con motor de combustión.

Esta proyección está respaldada por la caída en el precio de las baterías eficientes de ion-litio. Desde 2010, el costo promedio de baterías de iones de litio ha bajado en dos tercios, hasta alcanzar los 300 dólares por kWh. El informe de Bloomberg considera que bajará hasta 73 dólares para 2030.

Por su parte, la Agencia Internacional de Energía ha estimado que los vehículos eléctricos tendrían que representar, al menos, el 40 por ciento de las ventas de vehículos de pasajeros en 2040 para que se cumplan los objetivos climáticos establecidos en el Acuerdo de París: que el mundo no aumente más de 2°C su temperatura hacia fines de siglo, con respecto a niveles preindustriales.

Un Comentario

  1. Hugo Carrer dice:

    Bien por los estacioneros! A diferencia de otros sectores de la sociedad, han comprendido que los combustibles fósiles y todo lo que de ellos depende, es cosa del pasado. Cuanto más rápido nos adaptemos a esta nueva realidad, menos doloroso será el proceso.

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